DEMOGRAFÍA Y MEDIO AMBIENTE

Un informe alerta del vínculo entre incendios y despoblación

WWF apunta que más del 99% de los fuegos del sur gallego tienen detrás la mano del hombre 

Fuego en las inmediaciones de la Serra do Invernadoiro, una de las zonas más despobladas.
Fuego en las inmediaciones de la Serra do Invernadoiro, una de las zonas más despobladas.
Un informe alerta del vínculo entre incendios y despoblación

La mayor parte de los incendios forestales de la provincia de Ourense se producen en los territorios que forman parte del denominado "desierto demográfico" por los expertos, es decir aquellos con muy baja densidad de población y en el que la demotanasia –el término acuñado para definir la muerte de gran parte de los núcleos habitados– está en un punto más avanzado.

El informe de WWF España –sección española de World Wildlife Fund for Nature, o Fondo Mundial para la Naturaleza, una de las mayores organizaciones mundiales dedicadas a la conservación de la naturaleza– analiza la situación de los incendios forestales del pasado año en el noroeste español, y lanza propuestas para evitar que se vuelva a vivir una situación semejante.

Según el estudio, "El polvorín del noroeste", más del 99% de los fuegos declarados en el sur de Galicia tienen detrás la mano del ser humano. En cuanto al grado de intencionalidad, la diferencia es clara respecto al norte de Portugal, Asturias o León: el 80% son intencionados, frente al 70% global del noroeste peninsular, y el 42,3% de Portugal.

"El futuro demográfico es muy negro y aboca a la muerte gradual del territorio. De hecho, si se superpusiera el mapa de las zonas quemadas en los últimos años con el mapa de las zonas que más se han despoblado, se comprobaría que coinciden casi al 100%", señala la organización naturalista en su informe.

Con esto, concluyen que gran parte del sur gallego es "un territorio inflamable", por la creciente "existencia de aldeas en peligro de extinción", que cifran en 2.000 en Ourense, lo que conlleva que las zonas quemadas en los últimos años coinciden casi por completo con las zonas que más se han despoblado, por el "abandono agrario y forestal".

En un análisis por términos municipales sitúa al Macizo central ourensano y la comarca de Paradanta-Condado en Pontevedra como las zonas en las que más siniestros se han producido desde principios de siglo, poniéndolos al mismo nivel que todo el Norte de Portugal, en riesgo extremo.