ECONOMÍA

La inversión pública en la provincia cayó un 60% en el primer semestre

El Gobierno central licitó entre enero y junio 5,14 millones, un 76,3% menos, y prometió para todo el año 505 millones 

La inversión pública en la provincia cayó un 60% en el primer semestre

Ourense encamina la recta final del año presagiando que será uno de los peores en inversión pública desde la crisis. Si nos atenemos a las obras licitadas en la primera mitad el ejercicio los números no hacen más que presagiar un mal escenario: la apuesta por la inversión ha bajado un 60,5% en relación al mismo periodo del año pasado. El dato, aún siendo grave, lo es más en su contexto. La inestabilidad política vivida durante el 2016 llevó a la imposibilidad de la aprobación de los Presupuestos del Estado, lo que dejó por el camino ingentes cantidades de dinero sin adjudicar. Este año, con las cuentas presentadas en abril y de ejecución desde inicios del verano, la situación no mejora.

Pero, no solo el Gobierno central guardó en el archivo parte de las inversiones programadas, sino también el resto de las administraciones. Entre enero y junio de este año se licitaron en Ourense inversiones por valor de 15,81 millones de euros. De ellos, 5,14 millones corresponden al Estado: 2,21 millones son del Ministerio de Fomento; 2,87 se adscriben al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y apenas 60.000 euros al resto de organismos adscritos a la administración central. Es decir, la caída de licitación del primer semestre de este año en relación al mismo periodo del año pasado fue del 76,3%.

El nivel de desmovilización de inversiones en este apartado es especialmente llamativo si lo relacionamos con lo que dicen los Presupuestos del Estado para este año, que prometieron 505 millones de euros antes del 31 de diciembre de este año, de los que 491 corresponden a la alta velocidad ferroviaria. En seis meses, entre todos los ministerios y sociedades estatales solo sacaron a concurso 5,14 millones.

Tampoco la situación mejora en el resto de las administraciones porque la Xunta se ha dejado por el camino un 79,4% menos de obra licitada en relación al año anterior, sacando al mercado inversiones de enero a junio este año por valor de 3,28 millones de euros.

Por último, la única administración que mejora sus resultados es la local: concellos y Diputación. Sin embargo, también en este apartado se producen diferencias. Los 92 municipios más la institución provincial licitaron obras por valor de 7,39 millones de euros, lo que supone un espectacular crecimiento del 208,6%. Este incremento es tan importante porque se parte de niveles de inversión muy bajos el 2016. Entre enero y junio de este año la Diputación licitó 580.000 euros (-60%), el concello de la capital, 510.000 euros, y el resto de ayuntamientos se reparten 6,18 millones. 

Una brecha cada vez mayor entre lo previsto y lo realizado

El PP reconoció que el año pasado se había producido un nivel de ejecución presupuestaria "bajísimo" en relación a lo que se preveía en los Presupuestos del Estado. Entonces se culpó a la inestabilidad política, pero los síntomas de este 2017 no hacen presagiar mejores resultados y se prevé otro año casi perdido para materializar las grandes inversiones pendientes, sobre todo el AVE y sus plazos. Pero la situación no solo afecta al dinero del Estado y a la debilidad por la minoría en la que está el Gobierno, sino que en instituciones con gobiernos en mayoría tampoco se estimula la inversión pública al ritmo que pronostican sus respectivos presupuestos. Según los datos de la patronal de la construcción, en el año 2016 se licitaron obras en Ourense por valor de 51,98 millones de euros, una cantidad exigua en relación a lo presupuestado. En todo caso, la relación entre obras presupuestadas y ejecutadas ha sido abismal en la mayoría de los ejercicios. Por ejemplo, entre los años 2012 y 2016 la Xunta y el Estado presupuestaron para la provincia obras por valor de 3.732 millones de euros, pero únicamente llegaron a licitarse 1.215.

A Ourense nunca le fue excesivamente bien en la comparativa inversora en relación al resto de Galicia, pero tampoco en el cómputo total de dinero movilizado. Año tras año el relato sigue siendo el mismo: la provincia está entre las últimas en el volumen de obra que sale al mercado. En el 2015, por ejemplo, se licitaron obras por valor de 37,4 millones de euros, lo que dejó a Ourense en penúltima posición en España, por delante de Salamanca. 

Los únicos ejercicios en los que se ejecutaron importantes partidas fueron entre 2010 y 2014. En 2012 se batió el récord, con 1.025 millones de euros licitados.