EN OURENSE

El juez defiende el trabajo de Asuntos Internos en la Comisaría de Ourense

Aclara que autorizó las escuchas a policías en base a informes "minuciosos y perfectamente justificados"

Instalaciones de la Policía Nacional en el barrio de As Lagoas.
Instalaciones de la Policía Nacional en el barrio de As Lagoas.
El juez defiende el trabajo de Asuntos Internos en la Comisaría de Ourense

La nota anónima que el 11 de noviembre de 2014 alertaba a Asuntos Internos de una trama de corrupción policial en la Comisaría de As Lagoas fue el detonante de una investigación preeliminar que un año después desembocaría en las detenciones de la Operación Zamburiña contra el tráfico de drogas. Pero, según el juez instructor, no sustentó las escuchas telefónicas a nueve agentes. Así se resume el auto de cinco folios en el que el magistrado Leonardo Álvarez rechaza la nulidad de la instrucción que plantearon alguno de los abogados de los 16 investigados en base a la doctrina del fruto del árbol envenenado (las pruebas de un delito obtenidas de manera ilícita invalidan el proceso judicial).

Los letrados sostienen que las escuchas telefónicas que supuestamente evidencian la connivencia entre traficantes y cuatro policías del exgrupo de drogas se autorizaron en base a un anónimo que pretendía desacreditar a agentes del Grupo Operativos de Respuesta (GOR), al armero y hasta el propio comisario. Según una investigación de UDEV incorporada en el proceso por el supuesto asesinato de un agente el 9 de abril de 2016, el anónimo, al igual que la sustracción de seis armas, forman parte de una plan urdido por tres policías -el propio fallecido, Celso Blanco, y los gemelos imputados en su muerte, Bernardo y Roy D.L.- movidos por el odio y rencor a superiores y compañeros.

Pero en su última resolución, el juez Álvarez no solo defiende el trabajo de Asuntos Internos sino que lo elogia con calificativos: "La resoluciones judiciales dictadas en el seno de la presente instrucción fueron dictadas en base a informes minuciosos y perfectamente justificados". Destaca que era el deber de esa unidad comprobar la veracidad de cualquier noticia que haya llegado a su conocimiento, recordando que los policías investigadores justificaron las intervenciones telefónicas en el resultado de sus propias pesquisas, y "en ningún momento argumentan como motivo para justificarlas  el contenido del anónimo recibido en dicha unidad".

Parte de que, aun dando por bueno la tesis de los abogados en torno a la autoría, contenido y finalidad del anónimo, "esto en nada afecta a la presente instrucción puesto que la unidad se limitó a constatar la veracidad de los hechos denunciados".

Asimismo, el instructor deja bien claro que tampoco influyó en él, es decir, en el primer auto en que se acordaban las intervenciones telefónicas.


¿Tenía una bolita mágica el ex jefe de estupefacientes?


En el informe de Asuntos Internos que sirvió de pistoletazo a la instrucción, de 5 de marzo de 2015, Asuntos Internos pide pinchar los teléfonos de nueve policías en base a cuatro puntos, tal como recuerda el juez. Menciona que el inspector Antonio R.F., quien fue ascendido en diciembre de 2014 a la jefatura del grupo de drogas por sus buenos resultados en el GOR, hizo consultas sospechosas a la base de datos del DNI -correspondientes a policías en grupos de investigación- y la aplicación de las matrículas de coches oficiales. Él aludido lo niega.

También destaca cuatro atestados o "extraños" relativos a operaciones realizadas por Antonio R.F.. "A pesar de concluir con éxito  -dice el juez-en ninguno se puede observar la más mínima labor de investigación por parte de los agentes instructores".  Por eso concluye que "a menos de que el inspector disponga de una bolita mágica parece que tiene relaciones con gente relacionada con el tráfico de drogas de la ciudad de la que obtiene información".

Y, por último, menciona "el extraño proceder de Antonio al utilizar en las operaciones a agentes no vinculados con la unidad de drogas o que estaban fuera de servicio", y la falta de "una investigación exhaustiva" en la comisaría cuando desaparecieron las armas.