OPERACIÓN ZAMBURIÑA

El juez relaciona la muerte de un policía en Ourense con el anónimo

Rechaza acumular la Operación Zamburiña, por tráfico de drogas, al asunto por el homicidio

Josefa P.G. "Pucha" es una de las investigadas en la operación Zamburiña.
Josefa P.G. "Pucha" es una de las investigadas en la operación Zamburiña.
El juez relaciona la muerte de un policía en Ourense con el anónimo

El juez que instruye la operación Zamburiña contra el tráfico de drogas, un asunto con 16 investigados, cuatro de ellos policías, hace muy suya la frase "no es no". En su caso, denegando sistemáticamente las peticiones de los abogados. Alguna, sea dicho de paso, un tanto extravagante (el representante legal de uno de los traficantes imputados llegó a recurrir el archivo de la causa por la sustracción de armas de seis búnker que beneficiaba a todos los encartados en la Zamburiña, incluido su cliente).

El instructor acaba de denegar la inhibición planteada por los abogados de dos de los agentes para acumular la Zamburiña al asunto que se sigue en Instrucción 3 contra los gemelos Roy y Bernardo D.L. por el supuesto asesinato del agente Celso Blanco, el mismo que se autoinculpó antes de morir, del robo de armas y el anónimo que alertaba de una trama de corrupción en la comisaría y  que atrajo a Ourense durante meses  al grupo VI de Asuntos Internos.

El magistrado Leonardo Álvarez, siguiendo el planteamiento de los abogados, plantea dos escenarios diferentes, en los que la conclusión es la misma: "no procede la acumulación". En caso de que Blanco se hubiera quitado la vida -destaca- "no procedería dado que el suicidio no es constitutivo de delito, por lo que procedería al archivo de las diligencias de Instrucción 3". Consecuentemente, "no sería ajustado a derecho su acumulación a las presentes diligencias en la que se investigan hechos que puedan ser constitutivos, entre otros delitos, de un ilícito contra la salud pública".

En el supuesto de que a Blanco lo hubieran asesinado, más de lo mismo, pero con algo más de énfasis. "No existe la más mínima relación" -sostiene el juez- entre ambas causas.

El juez rechaza la acumulación porque no es partidario de las macrocausas: varios delitos en una sola causa es la excepción 

Aunque ambos asuntos parecen demasiado conectados por el famoso anónimo, el cual, según admite Álvarez, pudo ser escrito por el agente fallecido, "en nada afecta a la presente instrucción" (Zamburiña). Y ello aunque dé por válida la premisa de "una posible muerte ocasionada por dicho  anónimo". Explica que los policías de Asuntos Internos se limitaron "a constatar la realidad de los hechos contenidos en el anónimo y constatando dicha realidad descubrieron una serie de indicios que derivaron en la presente instrucción".

En una plano más técnico, el juez rechaza la inhibición en base a un tercer argumento: no es partidario de las macrocausas. "La regla general que preside la instrucción de delitos -explica- en nuestro ordenamiento jurídico penal es que cada delito dará lugar a una sola instrucción y la excepción es lo contrario".

En este caso, valora que podría complicar la instrucción y dilatar el proceso. "Es evidente que la presente causa que ya acumula más de 24 tomos y más de dos años de instrucción se vería gravemente perjudicada si se acumula a otras diligencias que también se intuyen complejas y extensas".