TRIBUNALES

El jurado, a favor de indultar al homicida de Martin Verfondern

Por mayoría de 7 votos considera que mató al Holandés y por unanidad que su hermano lo encubrió

El jurado, a favor de indultar al homicida de Martin Verfondern

No todos los integrantes del jurado popular que examinaron el crimen de Santoalla tuvieron claro que Juan Carlos Rodríguez González (51 años) mató a su vecino Martin Verfondern, el Holandés, el 19 de enero de 2010, cuando entraba con su vehículo en la aldea. Hubo dos personas que discreparon de la autoría del disparo, pese a que el propio inculpado lo reconoció en dos acasiones durante la instrucción, y hasta su propia abogada al término del juicio se adhirió al fiscal. Por esta razón, lo declararon culpable de homicidio pero por mayoría de siete votos. No hubo unanimidad.

Lo que sí todos tuvieron presente es que Juan Carlos poseía una escopeta sin licencia (culpable de un delito de tenencia ilícita), aunque eso de que pasease habitualmente por el pueblo con ella tampoco obtuvo el convencimiento pleno del grupo.

Por contra, la unanimidad se impuso a la hora de sentenciar a su hermano Julio como autor de un delito de encubrimiento, sin coste de prisión ni indemnización a la viuda. Aunque, claro está, tampoco había otras opciones posibles (es lo que reclamó el fiscal en sus conclusiones finales).

El jurado le dedicó horas, lo que denota que hubo debate. Empezó a deliberar al mediodía del jueves y no hizo pública su decisión hasta las 12.49 horas de ayer (pasaron la noche recluidos en un hotel). Y ello pese a que fiscal y defensa estaban de acuerdo en todo, hasta la petición de pena (10 años de cárcel por homicidio y seis meses más por la tenencia ilícita de armas). La decisión final está en manos del presidente del tribunal, quien debe fijarla teniendo en cuenta el veredicto.

Incluso introdujeron matices a la hora de concretar la actuación de Julio en As Tozas de Azoreira (A Veiga), el lugar al que llevó el cadáver para ocultarlo. El presidente  del tribunal había introducido a Juan Carlos en la acción -" llevaron el cuerpo al otro lado del camino, a unos 150 metros del coche, y le prendió fuego con unas ramas de pino"-. El jurado declaró probado por unanimidad este punto pero introdujo que el encubridor "actuó en solitario".

Según se desprende de las votaciones de la veintena de propuestas, tampoco hubo unanimidad en considerar que la enemistad entre  las dos únicas familias de Santoalla fuera por motivos económicos: el reparto de las ganancias de los montes comunales.

Pero, sin duda, lo más sorprendente llegó cuando, al final de la lectura del veredicto, la portavoz  expresó que el jurado era favorable al indulto por parte del Gobierno (debe concederlo el Consejo de Ministros a petición de la defensa) y los beneficios de la suspensión de la pena (no procede en este caso porque la condena es superior a dos años y la indemnización no está abonada ). Es decir, un gesto con el que el jurado pasaba la pelota de tejado y dejaba así en manos de otros la decisión final de que Juan Carlos cumpla o no su condena por homicidio.

Y todo ello, teniendo en cuenta que consideraron que su retraso mental "es leve, lo que"le permite perfectamente distinguir entre el bien y el mal aunque le limita: "No tiene el adecuado desarrollo intelectual para predisponer por sí mismo el desarrollo de una acción; no tiene el adecuado desarrollo intelectual para atender órdenes de un día para el siguiente; y el retraso mental acentúa la impulsibilidad de sus acciones  y dificulta la comprensión de las consecuencias de sus actos".