REPORTAJE

Las berzas de la discordia en Barrocás

En un bloque de viviendas de Barrocás arrecian las críticas a una vecina por tener un huerto en un terreno municipal. Ella les llama mentirosos y se defiende: "Se hai tomates ou patacas é polas mondas que botei para abonar, non foi a propósito"

Imagen de la zona cultivada por la vecina en uno de los bloques de la rúa dos Mirtos, en Barrocás.
Imagen de la zona cultivada por la vecina en uno de los bloques de la rúa dos Mirtos, en Barrocás.
Las berzas de la discordia en Barrocás

Tomates, berzas, patatas, cactus y flores de todo tipo. Cualquier viandante que pasee por el barrio de Barrocás, entre la guardería y los bloques de viviendas de la rúa dos Mirtos, puede observar la huerta improvisada que una vecina lleva cuidando desde hace, aproximadamente, dos años, según señalan personas de la zona.

En el acceso desde el paso inferior, una hilera de cactus deja claro que los curiosos no son bien recibidos, mientras varias plantas de gran altura impiden observar qué hay detrás. Desde arriba, se divisan numerosas flores y, más al fondo, tomates, berzas y alguna planta de patata. Una huerta agrícola en plena urbe, rodeada de bloques de viviendas y cuyos vecinos, enfadados, denuncian su ilegalidad. "Non é unha cousa normal, pero ela decidiu plantalo aí e punto, non lle importa o que lle diga a xente", critican.

"Yo le dije que ni se le ocurriese seguir cultivando plantas, pero me gritó y no me hizo ni caso, no puede ser", dice un vecino de Barrocás

Tal y como explica una de las vecinas, en su momento la dueña ya fue advertida de que ese terreno pertenece al Concello de Ourense: "Yo le dije que ni se le ocurriese seguir cultivando plantas, pero me gritó y no hizo ni caso, no deja que nadie le diga nada". Fuentes municipales aseguran que, por el momento, no consta ninguna queja vecinal por un solar público ocupado en el barrio.

Entre los bloques de viviendas hay varios espacios verdes comunitarios en los que los vecinos sí pueden plantar flores que ellos mismos cuidan, además del jardinero de la comunidad. "Podemos cultivar plantas ornamentales pero solo en esas parcelas, porque nos pertenecen a todos. Pero ella tiene montado allí lo que le apetece en un solar municipal. Además, utiliza agua del alcantarillado público para regar su huerto por las noches, cosa que también es ilegal", explica la misma vecina. "Visualmente non queda nada ben, e ademais é que non pode facelo, é como se outra persoa decide ocupar este terreo de aquí coa súa horta porque sí: non ten sentido ningún", comenta otro.

Por su parte, la mujer que cultiva la zona, se defiende: "Non é unha horta, é un xardín no que eu plantei flores de diverso tipo, porque me gustan moito, e algunha planta mediciñal, como aloe vera". En cuanto a las diversas hortalizas que se pueden observar en el terreno, señala que no hubo intencionalidad: "Se hai tomates ou patacas é polas mondas que eu botei para abonar o xardín, non é que eu o fixese a propósito". Además, señala que le gustaría ampliar su colección de flores con varios rosales más, así como disponer de una zona habilitada para plantar verduras. ¿Los vecinos? "Uns mentirosos", dice.n