EN OURENSE

Liquidación total: “En cinco años solo van a quedar bares"

Tras el fin de la campaña de Navidad algunos negocios han optado por poner el cartel de "cierre" y no el de "rebajas"  Lamentan las trabas: "¡Pago 108 euros de basura y saco una bolsa a la semana!"

La tienda Raparigos, en As Caldas, otra que se suma al cierre con el nuevo año; y Toño Moure de Tm Sport.
La tienda Raparigos, en As Caldas, otra que se suma al cierre con el nuevo año; y Toño Moure de Tm Sport.
Liquidación total: “En cinco años solo van a quedar bares"

El fin de la Navidad no perdona. Llegan las rebajas y algunos negocios han decidido afrontarlas en modo "liquidación total". Es el caso de algunos establecimientos de la ciudad, que engrosan ese famoso goteo de cierres que se advertía ya a finales del pasado año. En el centro, no son pocos los que están en fase de acabar con las existencias y bajar la persiana, como las tienda David o Coach ( antigua RVL), ambas en Santo Domingo.

 "Las formas de comprar cambiaron y trabajar para pagar el alquiler ya no merece la pena", lamentaba Daniel Muñoz en este último. Otro ya dijeron adiós, como Pablo Enrique, una mítica tienda de la céntrica Bedoya ya fuera de servicio. 

Y a ellos se van uniendo más. Confecciones Álvarez, en Vicente Risco, ya ha bajado la persiana, tras casi 50 años de frenética actividad. 

"Me preguntan si tengo zapatillas de 20 euros. ¡Ni las tengo ni las quiero!"

Cerca de allí, la que ha dicho basta es la tienda Raparigos. Este año, en vez de empapelar el escaparate con cartelitos de "rebajas" ha optado por el "liquidación total". "Algún día se arrepentirán de lo que está pasando, solo nos están friendo a tasas, impuestos.... Tengo estudios, sé alemán y me buscaré la vida. Lo que tengo claro es que no montaré nada más. Aquí es imposible", lamenta Nicole Campos. 

No es la única de la hornada de liquidaciones. Otro de ellos es Toño Moure, que también ha puesto en liquidación total su tienda deportiva Tm Sport, en la rúa San Rosendo. También los gastos son parte de las razones. Como ejemplo, muestra los 108 euros de factura de basura. "Saco una bolsa a la semana, y en casa sacas una al día y cobran 33 euros...", lamenta. 

Montó la tienda hace seis años, en plena crisis, en 2013. "Es difícil remontar, cuando tienes todo en contra, sube el autónomo, el comercio online afecta mogollón y el centro de la ciudad también, pero a la gente no la puedes atar. Mucha gente viene y se sorprende: "¡Ah , pero si tienes esto que también lo vi en el centro?".... Todo influye, no hay un factor claro", añade. 

Competencias como los manteros o las falsificaciones también factura. "A veces vienen y me preguntan si tengo zapatillas de 20 euros. ¡Ni las tengo ni las quiero! Quiero vender bueno. Después está el caso de los que llegan, se prueban zapatillas y las pillan por internet que por tres euros menos se las dejan en casa. No sé si pasará en otros países, parece que aquí la pillería  manda. Solo van a quedar bares, dentro de poco Amazon te llevará el pan a casa. En cinco años estará todo cerrado", sostiene.

Para entrar en liquidación, como han hecho él o Nicole, se pide permiso a Industria: "Hay gente, hay que decirlo, que le jode mucho que cierres", concluye.