BOTELLÓN

Un menor agredió a tres policías locales en el botellón

El adolescente, de 17 años, se revolvió contra los agentes que lo iban a identificar en la Alameda

Asistentes a uno de los últimos botellones organizados en la Alameda.
Asistentes a uno de los últimos botellones organizados en la Alameda.
Un menor agredió a tres policías locales en el botellón

Un menor de 17 años agredió a tres policías locales, uno de ellos inspector de servicio, en la madrugada del domingo en el transcurso del botellón de la Alameda del Concello. El joven fue detenido por un delito de lesiones y atentado contra la autoridad. 

Los hechos se produjeron cuanlos agentes se disponían a identificar al adolescente ante la sospecha de que estuviese consumiendo drogas. El joven, que se encontraba en las cercanías del intercambiador de la Alameda, cuando fue interpelado por los policías se puso violento y arremetió contra los agentes, iniciándose un forcejeo durante el que los tres policías resultaron con lesiones de diferente consideración, teniendo que ser atendidos en un centro médico.

Una vez reducido, los policías detuvieron al menor, trasladando posteriormente las diligencias a la Fiscalía de Menores, que será la encargada de esclarecer el futuro del adolescente. 

El botellón de la madrugada del pasado domingo congregó a más jóvenes de lo habitual, dado que muchos de ellos se dieron citada en la Alameda después de participar en algún magosto. Ante esta situación, según pudo saber este periódico, se estableció un dispositivo de servicio integrado por cuatro patrullas de la Policía Local (ocho agentes), coordinadas por un inspector. 

Agentes permanecieron toda la noche en el lugar vigilando los movimientos de los jóvenes, que ocupaban el espacio que hay entre el vallado del paseo central –ubicación del mercado provisional – y la calle Parada Justel. Fue pasadas las 03,00 horas cuando se detectó un posible consumo de sustancias estupefacientes en la zona, por lo que procedieron a identificar al responsable. Ese resultó ser un menor, que se negó y agredió a tres agentes en el forcejeo. 

Un problema que ha ido empeorando con el paso de los años

El botellón se ha ido convirtiendo en un grave problema en Ourense, sin que  las distintas administraciones hayan logrado frenarlo pese a las múltiples quejas vecinales y de comercianes, sobre todo los instalados en los puestos de la Praza de Abastos y sus alrededores. Los placeros, a través de su presidente, Emilio González, ya han advertido que en su nueva ubicación en la Alameda "no pasarán ni una". En contraposición con lo sucedido en otras urbes de España, en la que se ha logrado ganar la "guerra" ante el botellón tomando medidas, Ourense tiene esta materia, y especialmente la afluencia de menores, como pendiente. Ante esta situación, el gobierno municipal anunció la semana pasada la intención de aprobar una ordenanza que regule el consumo de alcohol en la calle, además de la convocatoria  de un foro de expertos.

Mientras, escenarios como los de los últimos fines de semana se van acumulando, dejando factura a través del daño a la salud de los menores, vandalismo y, el sábado por la noche, violencia.