CRÓNICA

En Ourense: cuatro manos y unos tensos minutos para salvar una vida

Nieves Quintairos y Pablo González salvaron la vida de un hombre el pasado viernes en la plaza Paz Nóvoa. Ambos le practicaron la maniobra de reanimación cardiovascular al afectado, que se encontraba inconsciente en el suelo.

En Ourense: cuatro manos y unos tensos minutos para salvar una vida

No se sientes héroes, creen que hicieron lo que debían. Pero lo cierto es que la tarde del viernes pasado, Pablo González, de 28 años, y Nieves Quintairos, de 35, salvaron la vida de un hombre que yacía, inconsciente, en el suelo de la plaza Paz Novoa. Todo sucedió "moi rápido" y no son capaces de valorar cuánto tiempo estuvieron con él, pero su actuación, junto a la de un técnico de ambulancias y un camarero, fue crucial para el afectado.

"Saía do centro de saúde Novoa Santos cando vin a un mozo que lle pedía axuda aos técnicos da ambulancia, como eles estaban ocupados, díxenlle que me levase a min", narra Quintairos, enfermera especialista en enfermería familiar y comunitaria. El chico, camarero de una de las cafeterías de la plaza, vio cómo una persona se desplomó en el suelo y corrió a pedir ayuda.

"Cando cheguei xa vin que estaba inconsciente e comecei a buscar o pulso cando chegou Pablo", dice. González, por su parte, estaba dentro de un local. "Un dos meus amigos viu moita xente arremolinada na praza e saín a ver que pasaba, o primeiro que pensei foi que alguén se caira", comenta el también enfermero. Al llegar, vio a Quintairos y, sin pensarlo, se unió a ella. "Vimos que non respondía e decidimos facerlle a maniobra de reanimación cardiovascular (RCP)", añade González.

"Fómonos turnando cada un nunha zona, non sei canto tempo estivemos porque todo pasa moi rápido neses momentos", comenta Quintairos. Alguien llamó al 061 mientras ellos se ocupaban del hombre, y uno de los técnicos de la ambulancia trajo un desfibrilador: "A súa axuda foi de moita importancia". Ninguno de los dos sabe el tiempo que estuvieron así, pero "quizais 10 ou 15 minutos". El hecho de estar los dos juntos ayudó, ya que la maniobra exige "moito esforzo físico". Cuando llegó la ambulancia, los enfermeros se despidieron: "Démonos unha aperta porque foi un momento moi emotivo".


Evoluciona favorablemente


Los dos sanitarios admiten que esa noche les costó dormir. "Eu só pensaba en como estaría o señor e si sobrevivira", dice González. Gracias a personas en común, pudieron ponerse en contacto al día siguiente. "Como estiven traballando na UCI escribinlles ás miñas compañeiras de alí por se entrara algunha persoa en parada, para saber si estaba ben", explica Quintairos. Cual fue su sorpresa cuando descubrieron que la familia también los estaba buscando a ellos para agradecerle su intervención. "Sabemos que polo momento evoluciona favorablemente e está fóra de perigo", comentan. Pero no se echan flores: "O tempo é vital nestes casos, había que facerlle a RCP alí mesmo".

Respecto a la importancia de los primeros auxilios, ambos enfermeros creen que debería enseñarse en los institutos: "Aos de primeiro ou segundo de Bacharelato pódenllo explicar, é algo moi necesario e pódenos pasar a calquera".