Muere en Ourense a los 87 años el obispo emérito de Mondoñedo Miguel Anxo Araújo

LR- El obispo emérito de Mondoñedo-Ferrol, Miguel Anxo Araúxo Iglesias, murió en la tarde en el Complexo Hospitalario de Ourense a los 87 años, tras una larga enfermedad, agravada en las últimas semanas. Su capilla ardiente fue instalada en Sale sianos, su parroquia y en donde recibirá sepultura. La muerte de este ilustre ourensano, un gran defensor de la cultura y lengua gallega, causó una gran conmoción en el clero así como en estamentos culturales y sociales de la provincia.

Tras una larga enfermedad, el obispo emérito de Mondoñedo-Ferrol, Miguel Anxo Araújo Iglesias, murió a los 87 años. La capilla ardiente con sus restos mortales está instalada en la iglesia de Los Salesianos, donde será enterrado el martes, a las 12.

Aunque toda su familia es natural de A Merca, el que fuera colaborador y secretario del consejo de administración de La Región nació en Sabadelle (Pereiro de Aguiar), donde un tío suyo era párroco y donde fue declarado hijo predilecto. Fue filósofo (se licenció en 1941), teólogo, sacerdote y uno de los ocho obispo ourensanos habidos hasta el momento y escritor.

Su primera misa la ofició en Parderrubias en 1945, año en que se licenció en Teología, fue ordenado sacerdote y empezó a dar clases (hasta 1970) en el Seminario Mayor de Ourense, del que fue rector entre 1956 y 1966. Asimismo, fue canónigo de la catedral de Ourense entre 1960 y 1970; y coadjutor de de A Ponte (1945-1948) y de Santo Domingo (1948-1953).

En 1970 fue consagrado obispo de Mondoñedo, donde destacó por su apoyo a los trabajadores. Así, en 1972 escribió una pastoral que no fue bien recibida por el franquismo, en relación con uno de los sucesos más negros de los últimos años de la dictadura y de los más trágicos de la historia obrera española, la manifestación de Bazán (Ferrol), disuelta a tiros, y con dos obreros muertos.

Fue miembro de las Comisiones Episcopales de Apostolado Seglar, Concilio Pastoral de Galicia y de Emigración de la Conferencia Episcopal. Renunció en 1985 por razones de salud.