REPORTAJE

No es ciudad para opositores

Los usuarios de la Biblioteca Universitaria Rosalía de Castro han vuelto a presentar firmas a la UVigo para pedir la ampliación de horarios. Los opositores, perfil diario de este espacio, confían en la apertura de San Francisco

Usuarios en la biblioteca universitaria Rosalía de Castro.
Usuarios en la biblioteca universitaria Rosalía de Castro.
No es ciudad para opositores

A estas alturas ya descartan un encierro pacífico, aunque lo han pensado. Los usuarios de la biblioteca universitaria Rosalía de Castro han vuelto a recoger firmas para solicitar la ampliación de horarios de la misma. Durante las Navidades, solo pudieron acudir ocho días. El espacio cerró seis, una situación muy distinta a la de otras salas de estudio de universidades gallegas que aumentan considerablemente su apertura, máxime en víspera de exámenes universitarios. Los estudiantes quieren más horas para estudiar y tras las mil primeras peticiones recogidas, han juntado otras 340 para solicitar a la UVigo la mejora del servicio. El problema añadido está en el perfil del usuario: la biblioteca es universitaria y otros estudiantes se ven obligados a utilizarla. Los opositores, los más habituales. Tienen que repartirse los 400 puestos de estudio.

"Los opositores somos los usuarios que pisamos la biblioteca Rosalía de Castro a diario, durante todo el curso. No tenemos otro espacio acondicionado en la ciudad para estudiar", explica uno de los impulsores de las firmas.

Los opositores no suelen optar por la Biblioteca Pública Nodal, en Concejo. "Hay puestos reservados a consulta y mucha gente está leyendo el periódico o trabajando con el ordenador, no es un espacio específico para estudiar", señalan los afectados.

A la necesidad de utilizar la biblioteca universitaria por falta de otro espacio de estudio pensado para los opositores u otros perfiles no universitarios, se suma el problema de los servicios. Principalmente, internet. La mayoría tiran de "contactos" que todavía son alumnos en la UVigo para utilizar sus credenciales y acceder al wifi de la biblioteca.


San Francisco, la salvación


Tras el anuncio del mes de abril como fecha prevista por el Ministerio de Cultura para poder abrir la Biblioteca del Complejo Cultural de San Francisco, los opositores están expectantes para saber si va a estar acondicionada para el estudio y si los horarios van a ser adecuados. Un aspecto que desde el Concello de Ourense no han precisado. De momento, el antiguo horario que aún se refleja en Internet, los asusta: de lunes a viernes de 10,30 a 13,30 y de 17,00 a 20,00. Sábado de 11,00 a 13,00 horas, alternos.

Entre las quejas recogidas por el periódico tras las firmas que pedían más horarios, algunos de los opositores reflejan su situación. "Se hace muy necesario un lugar donde poder estudiar en esta ciudad, con horarios amplios, que permitan compatibilizar trabajo y estudios. Más siendo esta una de las comunidades autónomas con mayor ratio de opositores", dice Noel González Martínez, opositor de instituciones penitenciarias y usuario de la biblioteca Rosalía de Castro. Eloy Andrés Barja y David Justo, opositores en la escala de cabos y guardias, explican que "la gente que estudia todos los días no entiende de festivos, sábados o domingos. Más en nuestro caso que las vacaciones empiezan al día siguiente al examen de la oposición".