ECONOMÍA - PROVINCIA

La nueva contratación pública maniata a pequeños concellos de la provincia

Los alcaldes critican que la legislación se piense para las grandes ciudades: "Así nos paralizan"

Operarios trabajan en una obra pública.
Operarios trabajan en una obra pública.
La nueva contratación pública maniata a pequeños concellos de la provincia

La nueva Ley de Contratos Públicos se está convirtiendo en un auténtico tormento para los pequeños concellos, maniatados por un corsé de artículos y normas "pensados para las grandes ciudades", como destaca el alcalde de O Barco y presidente de la Federación Galega de Municipios y Provincias, Alfredo García, que acusa a los legisladores de "no darse cuenta de que el resto de administraciones no tienen nada que ver".

Los principales cambios que introduce la norma marcan la obligación de que todas las tramitaciones se realicen de manera electrónica o numerosas limitaciones en los contratos menores, que en el caso de los pequeños ayuntamientos se convierten en una herramienta para resolver con agilidad diferentes trámites, potenciando además a los negocios locales. Sin embargo, ahora se establece una cantidad máxima anual por empresa, "cuando en muchos concellos a lo mejor solo hay una que haga ese servicio", apunta Alfredo García.

Mientras, el alcalde de Muíños, Plácido Álvarez, cuestiona las "trabas, trabas e máis trabas que nos poñen cando nós temos que ser áxiles e o persoal do que dispoñemos é o que é. Alá en Madrid débense esquecer de que os concellos pequenos tamén existen e iso que somos máis de 5.000, hai moitas esixencias nesta normativa". Álvarez apunta también que "estamos a expensa das interpretacións da norma" que se vayan haciendo, confiando en el papel que jueguen tanto Fegamp como Femp.


Villas


Mientras, en Allariz, su alcalde, Francisco García, reconoce que "preocupación hai, pero a paralización en certa medida ímola sorteando como podemos, pero si que estamos á expectactiva porque quedan por coñecerse moitas cousas". En este sentido, el regidor nacionalista confía en que se "vaia sentando xurisprudencia" y espera que "non se nos poñan trabas para favorecer ó tecido empresarial local", destacando que no supone ningún trato de favor, sino que es un deber de cualquier administración.

Menos optimista es Alfredo García con la situación en O Barco, que destaca que en estos momentos "nos estamos apoyando en la Diputación para un concurso grande que tenemos y los pequeños contratos los vamos publicitando como podemos para no pararnos, pero instalar el expediente electrónica lleva su tiempo instalarlo, no hay muchas empresas que lo hagan y somos miles de ayuntamientos". El barquense apunta que "varios utilizarán el método tradicional", por lo que espera flexibilidad "a la hora de aplicar la nueva ley".


Parálisis de expedientes


En Vilariño de Conso, por su parte, tampoco son ajenos a los problemas para adaptarse a la nueva ley. Su alcaldesa, Melisa Macía, reconoce que "temos algunha licitación parada porque os técnicos non saben aínda como interpretar cousas".

La preocupación se extiende a la contratación de suministros y obras por importes pequeños, "na que non se ten en conta a nosa realidade". Macía pide rapidez para clarificar aspectos de la norma "porque nós seguimos tendo que resolver con axilidade moitas cousas".

En Parada de Sil, aunque apuntan que "aún no hemos notado perjuicio", reconoce su alcaldesa, Yolanda Jácome, que "estamos alerta".