OBITUARIO

Paquita Rumbao, una mujer con mucha historia

La ourensana se codeaba con el rey de Marruecos

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Paquita Rumbao, una mujer con mucha historia

Allá por 1957, Marruecos estrenaba su independencia y buscaba edificio en Madrid en el que instalar su embajada, con pocos medios y poca información. La ourensana Paquita Rumbao, aprovechando sus muchos contactos políticos y de todo tipo, instaló a los funcionarios en el Hotel Palace, les cedió un piso de su propiedad en el que residir y su chófer personal los traía y llevaba por Madrid haciendo gestiones.

Cincuenta años después, en 2007, el rey de Marruecos premió la amistad de Paquita con una de las más altas condecoraciones del país, la Orden Oficial del Wissam Al-Alaoui. 

Se relacionó con Onassis, la Begun, el rey de Arabia Saudita..., el presidente egipcio Nasser la alojaba en su residencia, y hasta tuvo amistad con el riquísimo padre de Bin Laden, al que conoció de niño.

Alegre y muy comunicativa, fue empresaria en distintos sectores, entre ellos como propietaria de un pequeño laboratorio farmacéutico. Utilizó sus amores y su amistad con altos gerifaltes del franquismo para enchufar en los ministerios a los muchos vecinos de Allariz y Ourense que solicitaban su ayuda. Amiga y seguidora de Manuel Fraga, no paró hasta que éste, como presidente de la Xunta, recibió en privado al alcalde de Allariz, Anxo Quintana, del BNG. Porque su pueblo, Allariz, en el que solía pasar los veranos en un piso de alquiler, ocupó siempre un lugar privilegiado en sus amores y defendía y respetaba a su alcalde fuera del partido que fuera.

El derroche de su generosidad se produjo en 2007, cuando celebra su boda con el funcionario Felito Coleman, su novio eterno, cuando éste vivía ya el declive de su vida, y lo cuidó amorosamente hasta el final.

Paquita Rumbao cultivó la amistad con generosidad, y la discreción fue una de sus armas sociales. Esta era, en parte, la mujer que falleció ayer en Ourense, en donde residía últimamente, con más de noventa años. Muchas veces le sugerí que escribiera sus memorias y algo parecido inició con su amigo Angel Carreño, pero me temo que quedaron inconclusas. Una lástima.