SUCESO

Un ourensano alistado en la guerrilla kurda fallece en un combate en Siria

Samuel Prada, de 24 años, enrolado en la milicia YPG y que ya había luchado contra el Estado Islámico, murió en un ataque turco

Una imagen de Samuel Prada.
Una imagen de Samuel Prada.
Un ourensano alistado en la guerrilla kurda fallece en un combate en Siria

Un joven ourensano, Samuel Prada León, de 24 años, falleció el pasado día 10 durante una ofensiva del Ejército de Turquía contra las milicias kurdas, conocidas como Unidades de Protección Popular (YPG), en la región siria de Afrín. El joven ourensano se enroló en la guerrilla del Kurdistán en verano de 2017, utilizando el nombre de "Baran Galicia" (Lluvia de Galicia).

Su muerte fue dada a conocer ayer a través de la página web del YPG, en la que también se recoge el fallecimiento de un joven francés, Olivier François Jean Le Clainche, y dos días más tarde, el día 12, la muerte del holandés Sjoerd Heeger. La guerrilla kurda argumenta en un escrito que los  "tres camaradas se han convertido en los símbolos del espíritu revolucionario internacional y de lucha por la democracia en Oriente Próximo".

Samuel Prada nació en la ciudad en septiembre del 1993 pero tenía fijado el domicilio en Andorra, donde reside su madre y parte de su familia. En Ourense residen tías y primos, que ayer declinaron hacer ningún tipo de manifestación sobre los motivos que llevaron a  Siria y a su alistamiento a las milicias kurdas.  Según pudo saber este periódico, Prada León viajó a Oriente Medio hace dos años y junto con el pueblo kurdo también luchó contra la organización yihadista Estado Islámico en las zonas de Raqqa y Deir ez Zor.

Sin experiencia militar

Se despidió de los suyos y emprendió el viaje a Siria con el objetivo de prestar ayuda humanitaria a la población, pero pronto se enroló en el Ejército kurdo pese a no tener ninguna experiencia militar. Los responsables de la guerrilla le dieron formación psicológica y nociones básicas sobre el funcionamiento de las armas durante el combate.

Desde el pasado día 20 de enero, combatía junto con sus compañeros para frenar la ofensiva que inició ese día el Ejército turco bajo el nombre "Rama de Olivo" contra las milicias kurdas-sirias, a las que consideran  grupos terroristas, argumentando que tienen vínculos con el Partido de Trabajadores del Kurdistán, la guerrilla kurda presente en Turquía, a la que consideran uno de los principales enemigos nacionales.

Ataque el 10 de febrero

El pasado día 10, Samuel Prada León recibió un impacto de un proyectil cuando combatía en primera linea de fuego, que le provocó la muerte prácticamente en el acto.

El combate se saldó ese día con otras 22 personas muertas (11 en cada bando) y el derribo de un helicóptero. Fue la jornada más negra de toda la operación Rama de Olivo, según dieron a conocer los medios locales turcos.

Los dirigentes de las milicias conocidas como Unidades de Protección Popular (YPG) nada más tener conocimiento de que había caído en combate el joven ourensano se lo dieron a conocer a su familia en Andorra, a la que trasmitieron sus condolencias y apoyo. La guerrilla recuerda en su página web que cientos de jóvenes extranjeros, entre ellos españoles, se han unido en los últimos años de forma voluntaria a su causa para la defensa de la población civil. Samuel es la primera víctima española caída en combate bajo fuego turco.

Aprendió el idioma del país en mesesy se especializó en francotirador

Samuel Prada León aprendió en la academia de la milicia  kurda a hablar el idioma de sus compañeros, y se especializó a lo largo de un mes en el rol de francotirador dado su  habilidad con el arma a la hora de hacer blanco a larga distancia.

Al enrolarse en las fuerzas de la guerrilla del Kurdistán, lo primero fue cambiar su imagen personal, algo que, según fuentes de Interior, es un requisito obligatorio para los combatientes extranjeros, que tienen que conocer y convivir lo más cercano posible a los usos y costumbres del pueblo al que defienden.

En la actualidad, se estima que hay unos 400 combatientes de origen europeo defendiendo en Siria las posiciones tomadas por los kurdos ante la ofensiva turca en la operación Rama de Olivo.  Entre ellos, medio centenar son españoles.

DAESH

La cifra de españoles en las milicias kurdas es reducida en comparación con los que se sumaron al Estado Islámico en los últimos dos años. Se estima que hay unos 200 combatiendo en  sus filas. Pero no fueron los únicos, dado que también participaron franceses, ingleses, alemanes  y  ciudadanos sudamericanos. Y a ellos hay que sumarles las múltiples detenciones de personas que llevaron a cabo las fuerzas de seguridad por reclutar a nuevos adeptos, incluidas mujeres,  con el objetivo de adoctrinarlos para que se sumaran a su causa. 

LA INTERPOL LO SEGUÍA Y SOLICITÓ INFORMES A ESPAÑA

Samuel Prada León no era un desconocido para las fuerzas de seguridad, aunque de él no hay mucha información, ni en internet ni, según pudo saber este periódico,  en la base de datos de las distintas fuerzas de seguridad. Sin embargo, estas le estaban siguiendo los pasos, dado que, según fuentes de Interior, la Interpol solicitó en varias ocasiones informes sobre actividades suyas, aunque todos ellos concluyeron con resultados a su favor. Los policías  no encontraron nada en su contra para investigarlo por cualquier actividad ilícita.

En la red solamente figura como amigo de unos cuantos familiares en una red social, en la que tiene su propio perfil, pero  sin apenas datos abiertos al público.

Sus restos mortales podrían ser repatriados por sus familiares en los próximos días para darle sepultura, bien en Ourense o en Andorra.