REPORTAJE | TV

El ourensano que rompió los esquemas de Pasapalabra

Jaime Conde protagonizó uno de los duelos más épicos de este concurso de televisión. Se preparó durante un año para asombrar a los espectadores con su dominio del diccionario

Jaime Conde, durante una de las pruebas del concurso.
Jaime Conde, durante una de las pruebas del concurso.
El ourensano que rompió los esquemas de Pasapalabra

El duelo más épico del concurso Pasapalabra ha dejado en la estacada a un ourensano. Jaime Conde (1991) ha perdido tras 39 días enfrentado a Antonio, su contrincante y amigo. 14 victorias, 10 empates y una última jugada en la que este vecino de Ourense ha caído. Fue en el programa 40, tras 39 roscos de infarto.

¿Cómo entrena uno para presentarse a Pasapalabra? "Como una oposición. Un año de estudio, cinco horas al día. Ver todos los roscos del programa me ha llevado seis meses. Hay que desentrañarlos y darle a 'pausa' cuando aparecen palabras que desconozco. Fabricarme los apuntes ha sido lo más duro".

Capitales de provincia, accidentes geográficos o premios Nobel son los "cerrojos" del concurso. Así llaman los entendidos como este ourensano a las "dos o tres palabras del rosco más difíciles". Y en más de una ocasión estuvo a punto de llevarse el bote. El millón de euros se lo desea ahora al compañero y contrincante. Para casa, unos 20.000 euros acumulados durante su trayectoria. "La idea era ahorrarlo. Como capricho quería conocer Sudamérica. Con  ese dineral quizá disfrutaría de más tiempo para dedicarme a escribir". Rafael Conde es traductor. Ahora en Barcelona, aunque vivió toda su vida en Huelva. Lo de Ourense va en las raíces: "Considero a Ourense tan ciudad mía como Huelva o Barcelona. Aquí tengo mi familia y es el lugar donde siempre paso las navidades".

En esta experiencia hay algo para lo que no se prepara uno: las críticas. La rivalidad mediática de los dos concursantes generó tensión en las redes sociales y muchos usuarios se atrevieron a calificar de "tongo" el funcionamiento del concurso, asegurando que Conde fue eliminado por preguntas "más difíciles". Él confía en los guionistas: "Hilan muy fino. Pasapalabra es un programa más individual de lo que parece. Cada rosco es diferente y han estado siempre muy igualados. Lo que ocurre es que Antonio y yo rompimos el esquema de Pasapalabra. Siempre había el típico concursante muy bueno que ganaba todos los días. Nosotros éramos dos muy buenos y se creó la rivalidad", explica el joven.

El ourensano y su contrincante hicieron que el propio presentador, Christian Gálvez, se saliese del guión tras las acusaciones vertidas en Twitter. "Siempre el ganador necesita a alguien igual de grande que él y hace grande a los dos", dijo en la despedida de Conde tras un emotivo abrazo. 

Anexos de Wikipedia, esquemas, fichas y todos los campos de conocimiento del diccionario se quedan ahora en unos apuntes cuyo autor dice que preparó como una oposición. "Hay que apuntar todo cuanto no sepas", explica el ourensano sobre su metodología. Aplicable a la vida.

Para el programa, precisamente, le sobran palabras: "Es un concurso para la gente que lee, para quien le gustan las palabras". Deja este legado para el espectador que le siguió durante 40 días y que quizá hoy descubra que el joven de Huelva tiene raíces ourensanas. 

Por cierto, ¿Ourense o Orense?. El concursante no se moja y "pasalabra" sonriendo. "Prefiero que cada cual escoja. Las academias escriben una norma y está en manos del hablante acatarla o no. Hay que darle esa libertad. Yo uso Ourense y Orense indistintamente".