EMPLEO

Ourense afrontará un drama laboral en 15 años por las jubilaciones masivas

Es una de las consecuencias más inminentes de la sangría demográfica y los expertos señalan que hay que tomar medidas ya 

Un trabajador, en una obra de la ciudad.
Un trabajador, en una obra de la ciudad.
Ourense afrontará un drama laboral en 15 años por las jubilaciones masivas

Llegan tiempos difíciles para el futuro del mercado laboral ourensano. El envejecimiento esconde un efecto colateral que golpeará con fuerza a la provincia, especialmente en los próximos 15 años. Es el de las jubilaciones masivas de una masa de trabajadores nacidos entre finales de los cincuenta y mediados de los setenta, fruto del denominado "baby-boom", aquella etapa de expansión de la natalidad que amenaza ahora con crear un auténtico drama en las perspectivas laborales.

"Hay que actuar y hay que hacerlo ya. No se ha ido reemplazando la clase trabajadora, hay un envejecimiento muy importante de los trabajadores y habrá un problema de reposición. En 15 años tendremos un drama laboral importante", indica el profesor de Economía Aplicada en el Campus de Ourense Patricio Sánchez.

Los expertos llevan años ya advirtiendo de una situación que diversos colectivos están poniendo en el foco durante los últimos meses. Empezando por los médicos, que han alertado ya del problema del relevo generacional que abocará en la próxima década a la jubilación del 40% de los médicos ourensanos, pasando por los policías locales –que acelerarán sus jubilaciones desde el próximo año– y siguiendo por el sector privado, donde sectores como la hostelería, del que informó este periódico, empiezan a sostenerse por la llegada de trabajadores y empresarios extranjeros.


Poco reemplazo


Basta con echar la vista atrás: entre 1965 y 1975 todos los años hubo más de 4.000 nacimientos, mientras que en el último lustro han caído por debajo de los 2.000 anuales. La situación es crítica, pero todavía tiene solución. "Todavía hay tiempo, pero hay que actuar ya. Lo más crítico llegará en 15 años, pero hay que empezar a reemplazar ya antes de que sea demasiado tarde. Yo mismo lo veo en mi lugar de trabajo, en la universidad, donde soy el más joven de mi departamento", añade Sánchez.

Principalmente se nota en el empleo público, con gran relevancia en Ourense, y en el que la crisis dejó sin apenas reposición todas las jubilaciones, quedando las plantillas cada vez más mermadas. "Tal es su importante que cuando el Ejecutivo central dejó de pagar la extra a los empleados públicos en Navidad, los que más lo sintieron, aparte de los propios afectados, fue el pequeño comercio de Ourense", explica el profesor del Campus Alberto Vaquero.

El problema, explica Vaquero, es que "2008 fue el último año en que la tasa de reposición de empleados públicos fue del 100% en España, cayendo del 70% en 2009 a poco más del 5% entre 2012 y 2014. Solo a partir de 2015 se observa una lenta mejora", añade.


Efectos inmediatos


Este experto advierte de que los efectos de esta situación son "inmediatos", sobre todo cuando la población mayor representa hasta el 31% de los residentes, como Ourense, y que se prevé que ascienda al 36% en menos de una década. "Se aproxima la edad de jubilación de los nacidos en el baby-boom, lo que a su vez acrecienta el problema de falta de efectivos públicos. Por lo tanto, cuando se plantean recortes del gasto público hay que tener muy en cuenta que sobre todo se reducen en educación, sanidad y atención social. De ahí que mucho cuidado con solo mirar el corto plazo. Es una visión muy miope y con resultados muy limitados, llegando a generar efectos contraproducentes". 

“No hay más remedio que traer gente de fuera para que esto no se muera"

Este médico internista no lo duda. "Algo se ha estado haciendo mal para que nuestros jóvenes se marchen". Cree que, en contra de lo que muchas veces se dice, la gente joven está "muy preparada". "Cuando trabajo con los médicos jóvenes lo veo. Aprenden de mí pero yo aprendo mucho de ellos". Sí que aprecia que la juventud no tiene las grandes expectativas que tenían los de su época. "Nosotros sabíamos que había muchas cosas por cambiar y eso motivaba mucho. España cambió, nos coincidieron los años en que todo era posible. Ahora entiendo que no haya tantas expectativas, tienen más limitado el radio de acción". 

Los médicos son un colectivo que lleva tiempo alertando de la falta de reemplazo en la profesión, con un cálculo de jubilaciones de hasta 40% de los profesionales en la próxima década. Lo que tiene claro Jiménez es que a nivel de medicina "no habrá más remedio que traer profesionales de fuera para que esto no se muera". 

Cree que la mirada del mundo para los jóvenes de ahora es "distinta" pero que "hay futuro" para la juventud, aunque aprecie en ellos "menos optimismo" y una ilusión "centrada en cosas concretas". 

“Da rabia tener cuatro DO vitivinícolas y que haya que ir fuera a formarse"

Es directora de exportaciones de la empresa familiar Grupo Reboreda y hace un año lanzó su propio proyecto vitivinícola: Genus de Vinum. Estuvo fuera y volvió. "No estamos sacando provecho al campo. Ourense es una ciudad de servicios y no rentabiliza el rural. Este año tuvimos muchos problemas para conseguir mano de obra en la vendimia. Cuesta encontrar especialistas en temas de campo, viñedo...", afirma. 

Es una firme defensora del sector vitivinícola y su potencial, pero es crítica con la falta de estrategia. "No puede ser que tengamos cuatro denominaciones de origen en la provincia y la gente que se quiere formar en el sector del vino se tenga que ir fuera. Eso me da mucha rabia", lamenta. 

Sobre su generación, apunta que Ourense ha sabido aprovechar más bien poco de la que gente que se crió aquí. "De la gente con la que estudié se quedaron muy pocos", explica, lamentando que "después vuelven a unas edades en las que ya no son productivas para la provincia".  Ella es clara y no centraliza las culpas: "No nos educan a hacer negocios, nos educan a ir fuera. La culpa tiene dos partes, no solo política". 

“Hay sensación de poco futuro laboral y la gente se suele marchar"

 

A sus 20 años, se fue de Ourense  ha hace seis.  Desde la lejanía y por sus contactos aquí no es del todo optimista, como la mayoría de la juventud: "Futuro laboral, mucho no hay". Los de su generación suelen irse fuera y a la hora de volver es más difícil encontrar caras conocidas, reconoce Ginzo. Pero si algo caracteriza a los jóvenes es el amor que les han inculcado a la tierra. "Estoy enamorada de Ourense, cada vez que voy es un chute de energía para mí". 

La jugadora de baloncesto, actualmente en el Al-Qazeres,  se acaba de convertir en la primera ourensana en ir con la selección española absoluta, pero lo ha hecho fuera de su provincia natal. "La gente es lo mejor que tenemos en Ourense, pero laboralmente hay algo que falla", asegura. 

Mantiene una teoría que sostienen muchos de sus coetáneos. "Sería la primera en volver si encuentro un buen trabajo, sería la personas más feliz del mundo, como muchos otros", dice Ginzo, que compatibiliza el baloncesto con sus estudios de Criminología.  Porque solo falta eso, la sensación de que en Ourense hay futuro: "Tenemos muchos calidades, las termas, muchos sectores en los que apostar, falta ver más futuro laboral".