DEMOGRAFÍA

Ourense, ante la estrategia anti despoblación que viene

Esta primavera promete un plan nacional y una ley autonómica, pero ¿qué necesita la provincia?

María del Carmen Iglesias camina por As Peteiras, en Pereiro. Ella es una de las dos únicas vecinas del pueblo. (MARTIÑO PINAL)
María del Carmen Iglesias camina por As Peteiras, en Pereiro. Ella es una de las dos únicas vecinas del pueblo. (MARTIÑO PINAL)
Ourense, ante la estrategia anti despoblación que viene

El freno a la despoblación está sobre la mesa con más fuerza que nunca en Galicia y con más enfásis si cabe en la provincia de Ourense. La lucha por fondos europeos, la creación de cátedras de estudio sobre este tema, los trabajos de instituciones como la Diputación de Ourense o la Xunta ... Nadie escapa ni pone en solfa un declive demográfico que abre puertas pero siembra de dudas el futuro. 

El pasado mes de junio se habían desatado las alarmas, después de que el representante de la Comisión Europea en España, Dimitri Barua, manifestase que no estaba previsto incluir en las próximas cuentas de la UE un fondo para luchar contra la despoblación, si bien esta semana se conocía que tras el intenso trabajo se ha conseguido que estas partidas sí que estén recogidas y que cada Estado destine un 5% de los Feder a amortiguar el problema.

Pero no solo de la estrategia de la Unión Europea depende Ourense. La España que sufre la despoblación está a la espera de que se desvele la Estrategia  contra el Reto Demográfico que había prometido el Gobierno central para esta primavera –ahora con las dudas de un proceso electoral a las puertas– y también en los próximos meses llegarán nuevas medidas como la pionera Lei de Impulso Demográfico de la Xunta de Galicia, cuyo periodo de recogida de propuestas finaliza precisamente mañana.

 Mientras, la apuesta por intentar acelerar la llegada de retornados ya está en marcha, con una apuesta por la atraer recursos humanos a Ourense, especialmente gente joven, con el lanzamiento de ayudas directas a los retornados por cada hijo que traigan (1.000 euros), y un 25% adicional en caso de asentarse en el rural. 

Se avecina una primavera caliente con las estrategias nacional y autonómica, pero, ¿qué tienen que recoger ?, ¿qué necesita la provincia de Ourense de ellas? 


¿Qué se puede hacer?


El profesor de Economía Aplicada Alberto Vaquero, señala la propuesta del grupo de investigación GEN del Campus, con algunos de los elementos por los cuales apostar. "Hay que incrementar la inversión en políticas de familia para alcanzar, al menos, la media de los países de la UE en un plazo de cinco años", señala en primer lugar. También apuesta por que la legislación incluya medidas para "racionalizar los horarios laborales e incentivar medidas de conciliación familiar en las empresas". En este punto, apunta a implicar al sector empresarial, que debe "endogeneizar su responsabilidad social en este frente", que se podría fomentar mediante certificados de Responsabilidad Social Familiar. 
Otras ideas sobre las que debe pivotar la estrategi , para Vaquero, son las de duplicar deducciones por hijos en el IRPF y facilitar la emancipación juvenil. Hay dos frentes fundamentales: "Mejorar el acceso de la vivienda y la calidad del empleo, con fondos de inversión dedicados al alquiler y potenciando los parques municipales de vivienda orientados a jóvenes, y mejorar sobre todo en estabilidad laboral, con acuerdos entre agentes sociales que sean ambiciosos". 


Un discurso pouco realista


El profesor de Sociología en el Campus Alberto Saco sostiene un discurso diferente al habitual. Dice que lo que se dice de la despoblación es "pouco realista". En primer lugar, apunta a la gran perjudicada por la que se viene encima, la  lase política, al dejar de reducir fondos por número de habitantes: "Ningúen vai premiar a ineficiencia da que é expoñente esta despoboación".  También apunta a los comerciantes, que pierden mercado, aunque eso "pódese suplir con exportación e turismo". Por ello, cree que es la oportunidad de buscar un "cambio no modelo productivo que distribúa mellor as oportunidades de facer negocios, agora concentradas en poucos". 
Saco sostiene que el problema real para los ourensanos es "non poder acadar o seu proxecto de familia", y recuerda que eso acaba afectando también "ás elites políticas e económicas". Hay que romper, dice, el "teito de cristal"  para los que quieren emprender, ya que considera que esa es una de las razones de la histórica emigración en la provincia. 


Cambiar responsabilidades


Este sociólogo cree que el discurso oficial sobre la despoblación carga la responsabilidad "nos que menos a teñen", es decir los ciudadanos. Ve así una especie de "cortina de fume" "Recóllese o que se sementa, á xente non se lle pode pedir máis, non dá máis de si. Ter máis fillos significa máis incertidume, precariedade e pobreza. E condenaría aos nosos fillos a unha escravitude de facto", asegura,  reivindicando que "hai moita vida intelixente fóra da provincia e a comunidade, outra cousa é que queiran vir". ¿Cómo conseguuirlo? Buscar factores de atracción más allá de "a comida, as paisaxes e as romerías". 

García: “Blindamos a demografía como a máxima prioridade"

20190216172819626_resultLa Lei de Impulso Demográfico de Galicia que prepara la Xunta convertirá a esta comunidad autónoma en la primera que eleva a rango de ley las políticas de dinamización poblacional. "Deste xeito, blíndase o seu lugar entre as máximas prioridades da comunidade autónoma", señala la conselleira de Política Social, Fabiola García. La mandataria autonómica afirma que el objetivo  central es "asentar un marco legal que favoreza que Galicia se convirta na comunidade que dá máis facilidades ás familias que deciden ter fillos". 

El Observatorio galego para a dinamización demográfica ha trazado ya líneas estratégicas sobre las que pivotará esa futura ley. Pero más allá del marco legislativo, hay que dotarlo de fondos, un compromiso conseguido esta misma semana, pero que no se aplicará hasta el periodo presupuestario 2021-2027, lo cual invita a pensar a que habrá que hacer cosas antes. De momento, queda por ver si, de una vez por todas, el Estado mueve ficha a este respecto.