NUEVA ZELANDA

Testimonio ourensano en Nueva Zelanda: "Tras el ataque, estuve pegado al televisor"

Un ourensano, que lleva cuatro años en Auckland, relata como se vivió el atentado en el país donde hubo 49 muertos tras un ataque xenófobo en una Mezquita

Pablo González en Nueva Zelanda.
Pablo González en Nueva Zelanda.
Testimonio ourensano en Nueva Zelanda: "Tras el ataque, estuve pegado al televisor"

El ourensano Pablo González relata su experiencia en Nueva Zelanda y cómo vivió el ataque xenófobo a una Mezquita: "El extremismo es un problema global y llama la atención que llegue a Nueva Zelanda, un país que es un ejemplo de convivencia. La comunidad musulmana está muy afectada". 

Pablo González, ourensano del barrio de A Ponte, lleva cuatro años residiendo con su pareja, también ourensana, en Auckland (Nueva Zelanda), lejos de Christchurch, donde se sucedió la matanza de las últimas horas.

"Fue lejos de nuestra casa, en la isla sur, y nosotros estamos en la norte. El día fue normal, lo más importante que había en el país era la manifestación de escolares por el cambio climático. Escuché el runrún, fui rápido a Twitter y lo primero que vi ya fue el vídeo", relata González.

Confiesa que en un principio pensó que se trataba de "fake news", pero enseguida se convirtió en lo más comentado. "Fui a casa y estuve pegado al televisor".

Comenta que Nueva Zelanda "es uno de los tres países más seguros del mundo, parece que no va a pasar nada y pasa". La jornada laboral no se vio muy afectada, al ser un viernes por la tarde, si bien su pareja "estaba en la universidad  y luego cerraron escuelas y facultades de todo el país, a las cinco de la tarde".

Este joven ourensano destaca que en Nueva Zelanda se hablan "más de 100 idiomas, es un país multicultural, ejemplo de convivencia, pero como en cualquier país, también hay racismo instaurado, no es un país perfecto".

Según su relato, la comunidad musulmana está "muy afectada".

Por último, destacó que el tratamiento de la información en el país está siendo "cauto y respetuoso", ya que "no ha habido ni un debate ni investigación sobre el asesino". Por ello, le parece que el trato es "muy correcto y muy humano", algo que dice echar en falta "en según qué ocasiones en España cuando ocurre algo similar".