TORNEO DE MUS

Los tapetes ourensanos presenciaron faroles, órdagos y envites

La ciudad de As Burgas está entregada al mus. Sencilla prueba de ello ha sido la octava edición del torneo Cidade de Ourense que reunió a 80 parejas. Una competición apasionante marcada por el ingenio.

Los tapetes ourensanos presenciaron faroles, órdagos y envites

El mus vuelve a la carga en una ciudad en la que dicho juego de naipes está ampliamente extendido y goza de muy buena salud. Para muestra, la octava edición del torneo de Mus Cidade de Ourense La Región disputado ayer en el restaurante Coto y organizado por la Asociación de Museiros de Ourense (Amou) .

La tenacidad y el saber hacer de los jugadores marcaron una palpitante competición que comenzó a primeira hora de la mañana y se amplió hasta las 23,30 horas. El evento destacó por su éxito de participación, reuniendo a 80 parejas procedentes de distintos puntos de la geografía gallega entre los que destacan Lugo, Ferrol y Pontevedra, además de Ourense.

Durante todo el día, las parejas se batieron en duelo sobre los verdes tapetes ocupando dos de las salas del restaurante. Los guiños y las señas se sucedieron en un sistema de juego que se dividió en dos fases, la inicial de ocho rondas y la final, dividida en semifinales y ronda clasificatoria para las parejas no eliminadas y, por último, llegó el turno para la final y el tercer puesto.

A cada mesa, se sentaron cuatro jugadores que comenzaron a barajar, cortar y disfrutar de la partida, dispuestos a ganar. Según reza el reglamento, "as partidas xogaranse ó mellor de cinco xogos, para o cal é necesario gañar tres". La duración máxima de cada partida fue de 50 minutos, una pantalla que presidía la sala marcó el tiempo restante. A lo largo de la mañana se disputaron cuatro rondas, quedando las restantes para la tarde.

Con una sucesión de faroles, órdagos y envites, los jugadores hicieron gala de su ingenio para ir decantando la balanza a su favor. Atrás se fueron quedando las parejas eliminadas tras perder cuatro partidas. Los enfrentamientos de cada ronda se sucedieron según la clasificación, jugando cada pareja contra la siguiente que no hubiese jugado, evitando así repetir enfrentamientos ya realizados.

Los jugadores movieron los 40 naipes y fueron contando los tantos mediante las fichas o "piedras", así hasta que, al filo de las 23,00 horas, se definió finalmente la clasificación del torneo. Lejos de jugadores enfrentados se sucedieron estampas de amistad acompañadas de bebida y comida, en una jornada de lo más amena.