SUCESO

Tendió una trampa por Whatsapp al supuesto amante de su mujer, en Oímbra

El vecino de Oímbra, que tiroteó al otro hombre, podrá salir de la cárcel si paga 3.000 euros

Tendió una trampa por Whatsapp al supuesto amante de su mujer, en Oímbra

El vecino de Oímbra  A.R.C., de 47 años, que sobre el mediodía del sábado persiguió a tiros a un vecino de A Gudiña, al que también  agredió con un objeto punzante, sospechando que era el amante de su mujer, ingresó a primera hora de la tarde de ayer en la prisión de Pereiro, aunque ya podría salir hoy si deposita una fianza de 3.000 euros.

El acusado, que trabaja de camionero, ya tenía previsto ingresar ayer el dinero, pero cuando la titular del Juzgado de Instrucción 2 de Verín dictó el auto estaban las entidades financieras cerradas y no disponía de formas para reunir la cantidad, comprometiéndose, según pudo saber este periódico, a hacer efectivo el pago durante la mañana de hoy. 

El agresor llegó al edificio judicial verinense sobre las diez y media de mañana –fue trasladado el domingo desde el calabozo verinense a la Comandancia–, en un furgón en el que viajaba otro detenido, identificado como J.M.C.T., que compareció ante la jueza por quebrantamiento de condena.

El vecino de Oímbra declaró pasado el mediodía y durante el interrogatorio dejó claro que no aceptaba la ruptura de su matrimonio (él y su mujer están en trámites de separación), que sufrió una ataque de celos y que lo único que intentaba era asustar al que sospecha que es pareja de su compañera. 

Su abogada declinó hacer declaraciones, argumentando que la investigación de los hechos aún está en marcha y hay que esperar a que concluya.

Durante la comparecencia, transcendieron más detalles del caso. Según pudo saber este periódico, el detenido fue el que citó, envió un mensaje desde el móvil de su mujer, al vecino de A Gudiña en los alrededores de Oímbra.

La víctima acudió a la hora y fecha señalada, al mediodía del pasado sábado. Al apearse del coche, se topó de cara con el presunto agresor armado con la escopeta, la que disparó en dos ocasiones contra los cristales del coche.

El vecino de A Gudiña se metió dentro y aceleró camino de su domicilio en O Cañizo, pero A.R.C. lo persiguió hasta la misma casa,  en la que lo agredió con un objeto punzante, posiblemente una llave inglesa, hasta dejarlo herido en el suelo, siendo trasladado en ambulancia al Centro de Salud de A Gudiña, donde fue atendido de heridas en rostro, espalda y pecho.

El presunto agresor regresó a Oímbra, donde fue localizado a través del teléfono por la Guardia Civil, a la que pidió que no se desplazaran a su vivienda, que ya iba el al cuartel, donde fue detenido.

Su mujer declaró, según pudo saber este periódico, a los agentes que mantiene con la víctima un relación solo de amistad.