SALUD - OURENSE

"Tuvimos que ir a Santiago, sabiendo que el tumor podía llevarse a mi hija en horas"

A la hija de Catalina le diagnosticaron un tumor "muy agresivo" cuando tenía 11 años y estuvo ocho semanas internada

Catalina Cadaya.
Catalina Cadaya.
"Tuvimos que ir a Santiago, sabiendo que el tumor podía llevarse a mi hija en horas"

Catalina Cadaya, natural de Ourense, es vicepresidenta de la Asociación de Ayuda a Niños Oncológicos de Galicia (Asanog), organización nacida en 2012, que agrupa 21 asociaciones en toda España y en la que se integró desde el principio "porque coincidí con un grupo de padres en el duro tratamiento de esta dolencia y vimos la falta de apoyos y ayudas en comparación con otras comunidades autónomas".

Su hija, ahora ya adolescente y que entonces tenía 11 años, "se despertó una mañana con dolor y desde el primer síntoma al diagnóstico pasaron escasamente dos horas, de lo grave que era; de hecho nos dijeron que era tal la gravedad que en seis horas se moría, literalmente, porque era un tumor muy agresivo".

Recuerda que en Ourense no hay servicio de Oncología pediátrica. "La niña se levantó un viernes a las nueve de la mañana con dolor, fuimos al pediatra y nos dijo que marcháramos inmediatamente a Urgencias, y ahí nos dieron la terrible noticia. Con ese conocimiento de lo que está sufriendo tu hija y de la extrema urgencia que requería para atajar el tumor, tuvimos que subir aquí a una ambulancia para trasladarnos a Santiago". Cadaya subraya que "nosotros tuvimos suerte, esa rapidez en el diagnóstico fue de vital importancia, porque si no la niña se hubiera quedado en cuestión de horas".

En su recuerdo quedan "ocho semanas de internamiento en el hospital de Santiago, fue algo muy duro, porque yo no podía volver a casa y, aunque no estaba trabajando en ese momento, es una situación que trastoca toda tu vida familiar, tienes que volcarte en ella y eso, si tiene hermanos, como es el caso, también afecta". En este sentido, señala que para Ourense, el tener que trasladarse a otra ciudad para ser atendido de cáncer infantil "es un problema añadido".

Ahora la niña "está bien, gracias a Dios; como todos los niños enfermos de cáncer ha tenido una fuerza y una valentía excepcional".