Catalanes residentes en Ourense: "¿Qué va a pasar con mis negocios?"

Los catalanes residentes en la provincia muestran su preocupación ante la incierta situación de su tierra natal.  Frustración y enfado se repiten en varios testimonios, que han viajado a Cataluña para conocer la situación. 

Concentración unionista frente al cuartel militar del Ejercito de Tierra en Sant Boi de Llobregat.
Concentración unionista frente al cuartel militar del Ejercito de Tierra en Sant Boi de Llobregat.
Catalanes residentes en Ourense: "¿Qué va a pasar con mis negocios?"

La fuga de empresas que se está produciendo en Cataluña y la incertidumbre generada por el desafío secesionista preocupa a los catalanes residentes en Ourense, pendientes de la actualidad en su lugar de origen. Dos de los testimonios han viajado hasta allí para conocer la situación de primera mano.

"Estamos preocupados. Nosotros tenemos lazos afectivos y económicos allí. ¿Qué va a pasar con nuestros negocios? Mis padres tienen su vida allí", se pregunta Mar Gómez. Es la propietaria de Govi Fotógrafos, en A Valenzá, y lleva 12 años residiendo en Ourense. Su posición ante el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre y las posteriores movilizaciones es clara: "¿Para qué paralizas una Comunidad entera? Es una pérdida de ingresos que todos estén en la calle. Y lo que está ocurriendo en las escuelas, con niños señalados por ser hijos de guardias civiles o policías, es abominable".

En cuanto al cambio de sede social de entidades como Sabadell, Mar Gómez, clienta del banco, no muestra preocupación: "Creo que a nivel cliente nos va a dar igual. Estos casos llevan años ocurriendo. Empresas a las que tocan las narices que deciden irse, no es nada nuevo. Incluso tengo unos amigos que tuvieron que cambiar su empresa de Tarragona a Zaragoza". La independencia es un tema que "no tiene raíz, no hay un libro de ruta y no explican qué va a pasar realmente", sentencia Gómez. "Esta cuestión es también la manera de que siempre haya discusión en la familia por diversidad de posiciones", explica.

El nadador ex pabellonista Marc Ciurana también reside desde hace años en Ourense. "Toda mi familia está en Cataluña, lo que está ocurriendo me genera una sensación de frustración porque no se puede hacer nada. Cualquiera que tenga allí familiares se preocupa. Me intranquilizaba y vine hasta Cataluña para ver lo que se está viviendo de primera mano", cuenta Ciurana. En el viaje a su tierra natal aprovechó para reunirse con su gestor de Caixabank: "También viajé hasta aquí por esta cuestión. Estaba preocupado y desde la entidad me han transmitido tranquilidad y que el cambio de sede no me afectaría como cliente, pero qué te van a decir. Incluso mi gestor me comentó que ya no era el primero que acudía a él durante la mañana".

El deportista apuesta por una solución: "Creo que se debería buscar un mediador con nombre internacional para encontrar consenso. Se ha perdido el rumbo por los dos lados".

Silvia Pascual también se encuentra estos días en su Cataluña natal. Es la gerente de Gastroterra, una ganadería en Castro Caldelas que apuesta por el porco celta. "Los que somos empresarios sabemos que el que quiere emprender se ve con problemas. Soy catalana de pura cepa, pero hoy como empresaria me siento orgullosa de tener mi empresa en Galicia", sentencia. La ganadería es el sector que atrajo a esta catalana casada con un gallego natural de A Veiga y encontró su oportunidad en la provincia. "Hace tres años que logré emprender. Estoy contenta de haberlo hecho aquí. La situación de Cataluña se empezaba a oler desde hace tiempo", apunta. Vive el desafío soberanista desde la tensión: "Cataluña está totalmente dividida. Aunque ame Galicia, (Cataluña) es mi tierra. Lo vivo mal y la perspectiva no es nada atractiva, casi no se puede ni hablar", confiesa. Para esta vecina de Castro Caldelas, la solución es "aplicar el artículo 155 de la Constitución y que haya nuevas elecciones".

El ex jugador del COB y actual entrenador del Carmelitas, Josep Pacreu, también vive con preocupación toda la actualidad catalana. "Es un tema muy serio que sigo a diario, tengo grupos de amigos que me preguntan siempre por la situación y es un tema delicado que se ha agravado. Desde fuera de Cataluña no se puede entender", explica. En cuanto a la fuga de empresas, entiende que "es normal que quieran salvaguardar sus intereses fuera de Cataluña". "Como catalán y español es muy triste que tenga que estar pasando esto", explica Pacreu.