EN OURENSE

El vandalismo lastra el intento de las galerías comerciales por sobrevivir

La mayoría cierra los domingos al no compensar los daños con la recaudación de los negocios, sobre todo hosteleros

Tres personas cruzan por el interior de las Galerías Viacambre.
Tres personas cruzan por el interior de las Galerías Viacambre.
El vandalismo lastra el intento de las galerías comerciales por sobrevivir

nn n Los viandantes ya no podrán cruzar los domingos por las Galerías Sol para ir del Paseo a la calle Santo Domingo o viceversa, después de que los responsables colocasen un cartel en la entrada anunciando el cierre en las jornadas dominicales. El argumento que esgrimen los comerciantes –pandillas circulando en bicicleta o patines con actitudes desafiantes y lanzando insultos, avisos por saltar la alarma– no es ajeno al resto de este tipo de espacios comerciales. En las conocidas como Centrales, entre el Paseo y la calle Concordia, ya cierran los domingos desde hace más de cuatro años. También decidieron bajar la persiana en las Galerías Roma, donde argumentan que los daños que ocasiona el vandalismo no compensa con los ingresos en los negocios.

Este mismo razonamiento figura en el anuncio de cierre de las Galerías Sol. "No se revisó la póliza de seguro y durante estos años se ha corrido un gran riesgo comparado con los beneficios de tener el espacio abierto", reza textualmente. 

Las galerías comerciales tuvieron su auge a mediados del siglo pasado pero están en decadencia y el vandalismo, junto con la falta de clientes, aboca al cierre a buena parte de los negocios.

María Purificación regenta el Rincón de Arte en las Galerías Viacambre. "Para salir adelante, lo que necesitamos son clientes. De nada sirve estar abiertos si no vienen clientes", lamenta. En estas galerías el único negocio que abre los domingos es de apuestas y juegos de azar, pero su dueño se negó ayer a hablar abiertamente de la afluencias de clientes.

A escasa distancia hay un bar con un cartel en el que se puede leer: "Necesitamos clientes. No es necesaria experiencia". La dueña, María Josefa , cierra los domingos  "porque trabamos mejor cualquier día de la semana. La galería vive más con los trabajadores de la Administración y del comercio. El domingo no hay clientes", asegura.

Este mismo argumento lo esgrimen los comerciantes de las galerías Proyflem y Dorzán. Estas últimas están abiertas los domingos pero sin ninguna actividad comercial. "Hace unos años, fracturaron el cristal con un objeto punzante. Ahora lo tengo blindado", apunta un comerciante.

Eri Martínez regenta un bar en las Galerías Viacambre, que tiene con una terraza en el  Paseo. "Llevo años con el negocio pero no voy a seguir mucho tiempo. No hay clientes y  el precio de los alquileres es el mismo que en el Paseo", lamenta.


Sin atractivo


La Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) estima que un 70% del millar de espacios en la treintena de galerías que existen en la ciudad están vacíos por un "modelo que está agotado, al que se intentaron buscar soluciones pero sin que nadie dé con la tecla", expone el presidente de la asociación, Benito Iglesias.

Las razones de las inmobiliarias se sustentan en la nula visibilidad de los locales del interior de las galerías, "por la que incluso no se transita a gusto muchas veces". Cunde el pesimismo.