EN LA CIUDAD

Vecinos de San Francisco urgen medidas ante el brote de ratas

Los habitantes de un inmueble de Emilia Pardo Bazán detectaron roedores ya en sus mismos hogares

Una rata muerta en medio de la calle junto al bar Auditorio de San Francisco.
Una rata muerta en medio de la calle junto al bar Auditorio de San Francisco.
Vecinos de San Francisco urgen medidas ante el brote de ratas

Los vecinos del barrio de San Francisco, en el entorno del Auditorio de Ourense, reclaman que el Concello tome medidas especiales para detener el incremento notable de roedores que vienen padeciendo desde hace semanas.

"Las vecinas del último piso tienen dos que ven cada dos por tres, una en el baño y otra en la cocina; en ocasiones se les oye gritar, cuando los ven corretear por el suelo", explica Valle Otero, vecina del número 48 de la calle Emilia Pardo Bazán frente al Auditorio municipal. En ese mismo inmueble, Isabel Cid, otra vecina, asegura que "hace unos días, me encontré con el cochecito del niño totalmente roído por las ratas", con lo que ha tenido que sacarlo del trastero para que no le vuelva a ocurrir.

Valle muestra el suyo señalando un plato con veneno para ratas. "Tuve que colocarlo porque ya no había manera", explica. Y apunta al contenedor situado unos metros calle abajo, ya en dirección a la zona de vinos. "Ese contenedor, día sí y día también está si recoger, se acumula la basura, y hay una rata, o varias, que van ahí, comen y vuelven a su refugio", indican las vecinas de este inmueble. Reconocen que el contenedor "ha sido cambiado hace unos días", pero aseguran que el problema "persiste porque se sigue acumulando basura".

Consideran que "el Concello debería actuar más habitualmente en la zona y, sobre todo, mantener más limpios los contenedores y la calle", que consideran que es la raíz del problema de proliferación de roedores que están sufriendo "de forma especial este año".

Paula atiende el bar Auditorio, que se encuentra situado en esta misma calle. "Ahí mismo -explica, indicando la persiana de un bajo, cuyo dueño ha fumigado reciéntemente - se veía todos los días salir alguna rata grande, que parecía un conejo", explica. El problema de las ratas llega al punto que "no son pocos los clientes que se sientan en la terraza del bar y ven cómo salen las ratas de los conductos de alcantarillado que están situados al lado del bar y el edificio", aseguran las vecinas del edificio colindante.


No solo ratas


M.C., que prefiere mantener el anonimato, subraya que "no son sólo las ratas, esa acumulación diaria de basura en la zona se traduce en la aparición de otra serie de bichos, como cucarachas".

"Yo he tenido que pagar de mi propio bolsillo el fumigador para poder erradicarlas en casa, que se me había llenado de ellas, algo que nunca había ocurrido", señala Otero. El edificio donde se concentra este problema y su entorno se encuentran situados enfrente al Auditorio municipal y a escasos metros de un colegio público de Infantil y Primaria.