ENTREVISTA

Xoán Baltar: "Mi trabajo digital es más reconocido fuera, por desgracia nadie es profeta en su tierra"

Las gamberradas bajo la estructura que cumple cien años y la cercanía de su casa familiar están en la memoria de Xoán Baltar, un ourensano  que empezó a dibujar de niño y ahora es reconocido en todo el mundo

Xoán Baltar.
Xoán Baltar.
Xoán Baltar: "Mi trabajo digital es más reconocido fuera, por desgracia nadie es profeta en su tierra"

Promete que las tabletas nacieron gracias a su demanda y a la de otros artistas digitales que necesitaban más lienzo para sus creaciones. El ilustrador Xoán Baltar no se siente profeta en su tierra, pero sí reconocido mundialmente como uno de los pioneros en esta técnica que ahora emplea para regalar a los lectores de La Región su visión del Puente Nuevo, en tonos rosas que recuerdan al atardecer y que le llevan a la infancia. Las gamberradas bajo la estructura que cumple cien años y la cercanía de su casa familiar están en la memoria de este ourensano que empezó a dibujar de niño. En parte, por culpa de su padre, el humorista gráfico Xosé Lois "Carrabouxo": "Seguramente me puso un chupete en la boca y un lápiz en la mano", dice. El autor de la viñeta diaria "Frida&Lolo" de este periódico cierra–con la entrega de mañana–la colección de once láminas de artistas locales que prestaron su talento al aniversario del Puente Nuevo.

Lo primero que llama la atención de su lámina son esos tonos rosáceos. ¿Por qué los escogió?

Me gusta mucho la luz de los atardeceres veraniegos. Quise intentar plasmarlo, aunque sea un color que nunca veremos, pero sí del cielo, así que me apetecía esa sensación en toda la obra.

¿Y la vegetación destacando?

Sí, porque está hecho desde una foto desde el otro lado del puente, donde se aprecia esa frondosidad.

¿Es una foto suya?

No, la hizo mi hermano. Y me gustó mucho el plano para hacer el dibujo. 

Su técnica es digital. ¿Cómo lo hace?

Con un software de dibujo en una tableta. Tienen muchísimas posibilidades.

En muchos trabajos anteriores utilizó el iPhone y fue muy aplaudido.

Sí. Fuimos un grupo de personas a nivel mundial que conseguimos ser un núcleo influyente y se puso de moda dibujar en el iPhone. A raíz de eso se inventaron las tabletas, porque los pintores digitales demandábamos más lienzo, más superficie. Puedo jurar que soy pionero e influyente en la creación de las tabletas. Ayudé a desarrollar varias apps de dibujo, testeándolas.

¿Qué le aporta la ilustración digital?

Es mucho más versátil. Puedes borrar, volver a probar colores...Que no la defiendo sobre ninguna de las otras técnicas, pero en tres minutos pruebas cien colores.

¿Está en auge la técnica digital?

Puede que sí, por la versatilidad y porque todo el mundo tiene un smartphone y una tableta en casa. Mucha gente se lanza a dibujar así porque es más sencillo.

¿Y esa facilidad no genera intrusismo?

Hay intrusismo en todas las profesiones. He estudiado diez años gráfica publicitaria y hay gente que se hace un curso en una semana y ya es diseñador gráfico.

La lámina del Puente Nuevo, por ejemplo, ¿en cuánto tiempo está hecha?

En un día. Primero hice el dibujo con línea y luego lo coloreé.

¿Qué recuerdos tiene del puente?

He pasado mil veces por él. Para ir a Oira, a la estación, a hacer gamberradas debajo del puente, al río... El Puente me evoca a mi infancia porque mis padres viven al principio de la obra.

¿Su padre (Xosé Lois González “O Carrabouxo") es culpable de esa pasión por el dibujo?

Puede ser, por supuesto. Seguramente me puso en la boca un chupete y en la mano un lápiz. Desde pequeño dibujo.

Por que antes de lo digital, ¿qué más ha tocado?

He hecho pintura, ilustración, escultura... Con al ultima exposición digital estuvimos en Boston y California...Tuve mucha repercusión por Internet. En el mundo digital soy una persona influyente.

¿Tiene más repercusión fuera?

Por supuesto y por desgracia. Fuera de Galicia y de España. Nadie es profeta en su tierra.

¿Qué les llama la atención de su trabajo a los de fuera?

No lo sé, al principio hacía muchos paisajes urbanos, que no son muy cotidianos. Semáforos, coches...

¿De Ourense también?

Claro. 

La gente que quiera ver su obra ¿a Internet?

Ahora mismo sí. Los lienzos los he aparcado hace tiempo, aunque no para siempre.

¿Algún proyecto inmediato?

Uno diferente, dibujar en la piel.

¿Y ese cambio a tatuador?

No quería abandonar el dibujo y quería probar cosas. A ver si puedo innovar en el mundo del tatuaje.