PAPELES DEL ROCK

1968: cuando la tierra tembló en Londres y Copenhague

Peter Grant, manager de Led Zeppelin: "Pensé que podría ser la mejor banda de todos los tiempos tras la actuación de Copenhague"

La potencia transmitida por Led Zeppelin sobre los escenarios marcó sus actuaciones musicales alrededor del mundo.
La potencia transmitida por Led Zeppelin sobre los escenarios marcó sus actuaciones musicales alrededor del mundo.
1968: cuando la tierra tembló en Londres y Copenhague

Ya desde hace algunos meses hemos ido viendo especialmente a través de las redes sociales que coincidiendo con la conmemoración del 50 aniversario de la creación de Led Zeppelin tras la disolución de los Yardbirds, para este otoño de 2018 vamos a tener abundante material, sobre todo bibliográfico, acerca de la historia de una de las más sensacionales e históricas formaciones de la historia del rock, así como la reedición, remasterizada -falta le hacía- ampliada, renovada y con más contenida del legendario álbum en directo del grupo, el único editado de manera oficial mientras los Zeps existieron en los años 70, 'The Song Remains The Same', que se editó como banda sonora de la película-documental del mismo nombre basada en el concierto final de Led Zeppelin en Nueva York de su gira por Estados Unidos de la primavera y el verano de 1973. 

La historia es conocida, y ha sido recordada tanto por Robert Plant como por Jimmy Page y John Paul Jones en más de una ocasión: finales de agosto de 1968, Gerrard Street, Londres. Un flat cuyo salón/cuarto de estar se ha habilitado como local de ensayo, es el escenario en el que los cuatro Zeppelin se reúnen por primera vez con sus instrumentos en la mano con la idea de hacer un ensayo para ver como fluye la química musical que todos intuían que existía entre esas cuatro personalidades. Y la química no solo fluye; literalmente estalla. La suma de los diferentes compuestos produce una reacción en cadena tan explosiva como creativa y sorprendente. 

Robert Plant, primavera de 1998, en declaraciones a la edición española de la revista Kerrang!: “Llegamos allí los cuatro sobre las tres de la tarde, más o menos y claro, lo primero fue decir: “¿qué podemos tocar?” y empezamos a barajar temas, sobre todo de blues que los cuatro supiéramos, pero al desechar unos cuantos sobre los que no estábamos muy seguros, entonces Jimmy propuso: “¿Os sabéis “Train Kept A' Rollin'”, la que yo solía hacer con los Yardbirds?” todos dijimos que sí, y arrancamos con ella. Créeme, la tierra tembló. En aquel flat que no tendría más de seis metros cuadrados, los cuatro hicimos verdadera magia musical, fue lo más impactante y estremecedor que he vivido nunca en la música. Bastó que ensayáramos una sola canción para que tuvimos plena conciencia de que aquello iba a revolucionar el mundo. Algún tiempo más tarde, lo comenté con Jonesy (n.d.r.: Jonesy” era el apodo familiar que le pusieron al bajista del grupo, John Paul Jones) y me dijo exactamente lo mismo. Desde que hicimos aquella versión de “Train Kept' A Rolling”, él también fue consciente de que se había iniciado algo grande, inmensamente grande, que podíamos hacer historia con mayúsculas”. 

Una semana después de aquel mágico ensayo, ese cuarteto que el mundo veneraría y conocería a lo largo de los años 70 como Led Zeppelin debutó en directo en Escandinavia, más concretamente en Dinamarca, el 7 de septiembre de 1968. Como sucedió a lo largo de algunos conciertos más, no fueron presentados como Led Zeppelin, sino todavía como The Yardbirds, dado que su manager Peter Grant, por un lado quería aprovechar que el nombre de Yardbirds aún atraía público, con toda seguridad más que el de un nombre absolutamente desconocido y además porque tenía esas fechas firmadas y comprometidas desde meses antes, mucho antes de que los Yardbirds saltaran en pedazos. 

Cualquiera que haya visto la famosa película de Martin Scorsese 'The Last Waltz' sobre la historia y la trayectoria de The Band, recuerda la anécdota en la que el propio grupo cuenta como en una de sus primeras actuaciones, en un remoto club de carretera, solo fueron a verles unas seis personas, y encima hubo una pelea entre ellos en pleno concierto. Con estos embrionarios Led Zeppelin no pasó exactamente lo mismo, pero desde luego en el recuerdo de sus componentes esa actuación nunca ha pasado a la historia por ser de las que más disfrutaron. Sin embargo, y tal y como se recoge en su página web oficial, www.ledzeppelin.com, todos guardan un vívido recuerdo de aquella pérdida de la virginidad en directo.   

Jimmy Page: "Los daneses no podía decirse que fueran especialmente pasionales, ¿sabes? Lo cual no ayudaba mucho. Teníamos muchos nervios, porque solo tuvimos unas quince horas para practicar juntos y preparar el show. Fue como un concierto experimental para ver si estábamos bien... ¡supongo! (risas) pero salió bien, mejor de lo que yo personalmente esperaba”.   

Peter Grant, manager de Led Zeppelin: "¡Ah, claro! recuerdo todo sobre el primer show en Copenhague. Recuerdo todo lo que Jimmy Page me contó sobre el batería, Bonzo, al que yo nunca había visto antes. Y toda la actuación. ¡Fue tan ... emocionante!. Solo ser parte de eso fue fantástico. Nunca se pensó en que ese grupo iba a cambiar la historia del rock, nadie dijo en aquel verano del 68: “Dios, esto va a vender X cantidad de discos”. Pensé que podría ser la mejor banda de todos los tiempos. Pero nunca lo pensé antes de aquella primera actuación de Copenhague”.

El 7 de septiembre de 2013, marcando el 45 aniversario del primer concierto de Led Zeppelin, se descubrió una placa conmemorativa en la escuela en Gladsaxe donde todo comenzó, donde se ubicaba aquel pequeño club con capacidad para 300 personas donde los todavía Yardbirds hicieron la primera actuación de la historia de Led Zeppelin. 

Haciendo de ratón de biblioteca y haciendo trabajar a Ecosia a tope, ha sido posible encontrar una reseña de prensa acerca de ese histórico show. En la revista Teen Club Nyt (la revista mensual para miembros del Gladsaxe Teen Club de aquellos años) en octubre de 1968, Bent Larsen, el crítico habitual de la revista para los conciertos de rock, hizo esta crítica del primer concierto de Yardbirds: "El grupo inglés Yardbirds había estado ensayando su repertorio durante la mayor parte de la tarde, de manera que cuando entraron a escena estaban realmente entusiasmados por comenzar y darlo todo. Su actuación y su música fueron simplemente perfectas y la banda, muy entregada y muy motivada a pesar de la no muy numerosa concurrencia y la frialdad con la que fueron recibidos. Después de su show, permítanme, en particular, elogiar a Jimmy Page, que hizo un gran trabajo con los 3 nuevos miembros del grupo. Realmente lo lograron y, en particular, el solo de guitarra de Jimmy Page provocó un gran aplauso en ese público teóricamente tan a la expectativa. Por lo tanto, podemos concluir que los nuevos Yardbirds son al menos tan buenos como los viejos".  

Supieron combinar por un lado todo el bagaje de blues progresivo y endurecido que Jimmy Page aportó, fruto de su experiencia junto a Jeff Beck -quien acababa de editar el primer álbum 'Truth' de su The Jeff Beck Group junto a Rod Stewart y Ronnie Wood, disco clave en el nacimiento del heavy metal- y del éxito de ese rock más fuerte, crudo y denso de Cream y la Jimi Hendrix Experience con la influencia del rock de la costa oeste americana y el folk británico tradicional, sonidos que apasionaban a Robert Plant, la versatilidad como instrumentista de John Paul Jones y la potencia de un batería único como John Bonham en un estilo irrepetible que por supuesto, fue la matriz en la que se gestó y se creo el hard rock y el heavy metal, pero que también fue la génesis de todo un concepto nuevo y revolucionario en el rock. 

Un rock que en sus dos primeros discos no tuvo miedo alguno de fusionar lenguajes musicales, de la música hindú a la celta, de innovar y experimentar en un concepto de vanguardia, de avance, de progresión al que en todo momento dotaron instrumental y vocalmente de una solidez, una dureza y una contundencia sin precedentes que además supieron llevar a los escenarios haciendo muchos de los conciertos más impactantes, brutales y demoledores que nunca se hayan visto en una banda de rock. Ahí nació su leyenda.

Libros, DVD´s, discos en directo... en el fondo, hay que decirlo, puro marketing, pero si nos sirve para recordar y disfrutar de una formación que creó verdadera magia musical, no deja de ser bienvenido.