DOS ESTUFAS DISTINTAS HARÁN QUE EL HUMO QUE ANUNCIA LA ELECCIÓN NO SEA GRIS COMO EN LAS TRES ANTERIORES

Los cardenales intentan evitar errores en la 'fumata blanca'

Por primera vez en un cónclave se usarán dos estufas en la Capilla Sixtina, una para quemar las papeletas de las votaciones y otra de la que saldrá el humo blanco, 'la fumata blanca', que indicará al mundo que ya hay papa, o humo negro, la 'fumata negra' que indica que la Iglesia sigue sin pontífice.
Así lo aseguró ayer el portavoz vaticano, Federico Lombardi, aunque de momento se desconoce tanto el funcionamiento como el método que se usará para que la 'fumata' sea blanca o negra y no ocurra lo que en 1978, en la elección de Juan Pablo I, cuando el humo que salió era de color gris, y las elecciones de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que al principio salió gris y tardó en hacerse totalmente blanco, llevando al equívoco.

Las estufas serán colocadas en los próximos días, ya que ayer personal especializado del Vaticano comenzó a acondicionar la Capilla Sixtina para acoger al segundo cónclave del tercer milenio, cuya fecha de inicio aún no han fijado los cardenales.

Los purpurados celebraron ayer la tercera reunión preparatoria, a la que asistieron 110, de los 115 cardenales electores. Aunque según señaló el cardenal decano, Angelo Sodano, en la carta en la que les llamaba al cónclave este será fijado cuando estén todos los purpurados electores, Lombardi dijo ayer que no es necesario que estén todos presentes, basta que aseguren que estarán en Roma en la fecha que se decida.


SEGUNDO DÍA

En la única sesión de ayer intervinieron 11 cardenales, que hablaron sobre las actividades de la Santa Sede y de los dicasterios ('ministerios'), las relaciones de la Santa Sede con los episcopados de todo el mundo, la renovación de la Iglesia a la luz del Vaticano II, la situación de la Iglesia y la necesidad de la nueva evangelización. Hoy también celebrarán una única sesión y por la tarde se reunirán en la basílica de San Pedro del Vaticano para rezar, 'en un momento tan importante para la Iglesia'.

Los cardenales enviaron ayer además un mensaje al papa emérito Benedicto XVI en el que le expresaron su 'gratitud' por su 'luminoso ministerio' y por el ejemplo dado 'de un generoso celo pastoral para el bien de la Iglesia y del mundo'.

Pese a que desde su llegada a Roma los cardenales evitan hacer demasiadas declaraciones, ayer trascendía que el cardenal alemán Walter Kasper, el austriaco Christoph Schönborn, y el húngaro Peter Erdö pidieron el lunes información sobre la investigación cardenalicia del caso 'Vatileaks'.

La petición fue pronunciada por el alemán Walter Kasper, que acaba de cumplir los 80 años pero podrá participar en el Cónclave, así como por el arzobispo de Viena, Schönborn, y el arzobispo de Budapest y presidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, Péter Erdö, según informaba el diario italiano 'La Stampa'.

Los arzobispos de Washington y Chicago, Donald William Wuerl y Francis George, subrayaron al terminar la primera de las Congregaciones preparatorias que el caso 'Vatileaks' será uno de los argumentos de discusión. De momento, según apunta el diario, llas primeras respuestas informales del cardenal Julián Herranz, principal investigador de la comisión creada por Benedicto XVI, a estas peticiones son muy generales sin entrar a profundizar en una documentación que el papa emérito Benedicto XVI declaró secreta la pasada semana en su última reunión con los investigadores vaticanos.

Los cardenales estadounidenses Francis George y Donald Wuerl daban el lunes por seguro, al término de la primera de las reuniones, que en ellas se hablaría del 'Vatileaks', un caso que según decía el cardenal brasileño Raymundo Damasceno 'pesará muchísimo' a la hora de elegir papa, mientras que para el cardenal español Carlos Amigo Vallejo tendrá un peso 'irrelevante'.