Cómo escoger el calzado de seguridad adecuado

Si necesitas calzado de seguridad para ti o para tus trabajadores seguro que estás en la tesitura sobre cuál es el calzado más adecuado para el trabajo que realizáis, con preguntas como ¿cuál es el calzado más idóneo? ¿qué cualidades tiene que tener? ¿con qué propiedades tiene que cumplir para efectuar con su función?

Cómo escoger el calzado de seguridad adecuado

Ciertamente, existen unos requisitos básicos con los que el calzado de seguridad tiene que cumplir. Esta clasificación, determinada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, empieza por distinguir entre tres tipos y clases de calzado:

Calzado de seguridad (SB): calzado que cuenta con elementos que protegen el trabajador de riesgos que puedan dar lugar a accidentes laborales. Este calzado tiene un tope de seguridad en la parte delantera que refuerza la seguridad de la zona de los dedos y así poder ofrecer protección contra el impacto. Está diseñado para cubrir un nivel de energía de como mínimo 200 J y contra una compresión de por lo menos 15 kN.

Calzado de protección (PB): igual que el calzado de seguridad, éste está diseñado para proteger el trabajador de riesgos que puedan ocasionar accidentes en el trabajo. También cuenta con un refuerzo en la parte delantera del pie para proteger la zona de los dedos contra posibles impactos. En este caso, a diferencia del calzado de seguridad, está diseñado para cubrir un nivel de energía de por lo menos 100 J y contra una compresión de, como mínimo, 10 kN.

Calzado de trabajo (OB): también este tipo de calzado está diseñado y preparado para proteger al usuario de posibles accidentes laborales, aunque en este caso no tiene tope de seguridad ni protección para la parte delantera del pie. 

Otra distinción que puede ayudar a escoger el calzado de seguridad adecuado para el trabajo a realizar son los materiales con los que el calzado está fabricado y por tanto, las propiedades que éste aporta a quienes lo visten.

Existen calzados laborales fabricados con cuero, otros con caucho e incluso fabricados con poliméricos. Los tres tipos de calzados ya nombrados pueden estar fabricados con estos tres elementos. En función del tipo de calzado y del material con el que hayan sido fabricados, el calzado para trabajo tiene unas propiedades u otras, incluso las prestaciones para la protección frente a diversos riesgos también son diferentes. 

Estén fabricados con un material u otro, o se trate de un tipo de calzado u otro, todos están preparados, y expresamente fabricados para proteger al trabajador o usuario de posibles accidentes laborales. 

A partir de estas clasificaciones y de las prestaciones de seguridad que el trabajo requiere, sólo queda escoger el tipo de calzado. 

Una vez decidido si va a ser calzado de seguridad, de protección o de trabajo, hay que decidir con qué otras características se quiere que el calzado cumpla, como por ejemplo, el diseño, la resistencia de la unión corte/suela, las características ergonómicas, el tipo de forro y de empeine, las características de la suela y de la lengüeta del zapato. 

Se tienen que tener en cuenta todas estas características y procurar adecuar al máximo las propiedades del calzado al trabajo a realizar para que la protección en el trabajo sea la más óptima posible y así garantizar la seguridad de los trabajadores.