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Submarinista y salvador de pececillos

Tobias Sachs se encontraba buceando cuando se vio rodeado de un banco de pequeños animales acuáticos, sin imaginarse qué sucedía detrás de él

Los peces, rodeando al hombre.
Los peces, rodeando al hombre.
Submarinista y salvador de pececillos

El gran miedo de todo submarinista es encontrarse con un tiburón durante su paseo por debajo de la superficie marina. Sin embargo, Tobias Sachs no tuvo miedo alguno, ya que no se dio cuenta de que el animal se acercaba peligrosamente a sus espaldas. 

Aunque suene raro, Sachs no podría verlo aunque quisiese: un banco de pequeños peces lo empezó a rodear en el momento en el que el tiburón se acercaba. Él se dejó hacer, ya que no lo estaban atacando, tan solo formaban una nube a su alrededor. Mientras tanto, su compañero de submarinismo decidió grabar la escena, cuando se fijó en un gran animal que se aproximaba a su amigo. 

Y es que los pececillos no estaban danzando con Sachs, sino que lo utilizaron para esconderse del tiburón. Al rodearlo y nadar con rapidez, el depredador no es capaz de identificarlos como presas, por lo que ni siquiera se acercó a ellos. Así, el tiburón continuó con su paseo por el mar con tranquilidad, como quien pasea por una calle con toda la calma del mundo, totalmente ajeno a lo que está pasando a unos pocos metros de él. El compañero de Sachs, nervioso, prefirió no advertirle del peligro que corría, para que se mantuviese tranquilo y no realizase ningún movimiento extraño. 


Un tiburón inofensivo


No obstante, cabe destacar que la historia no habría terminado con la muerte del submarinista aunque se hubiese alterado y hubiese llamado la atención del escualo, ya que el intruso era un tiburón ballena, un animal que no se alimenta de carne humana. 

Sus platos favoritos son los pequeños crustáceos crujientes, los calamares, el fitoplacton, las sardinas o los atunes. De hecho, su forma de alimentarse se parece a la de la gran ballena: abre la boca y succiona una gran cantidad de agua que luego filtra, quedándose con toda forma de vida de menos de 3 milímetros de diámetro.