RECICLAJE

Los barquenses dispondrán de 30 nuevos compostores para sus residuos orgánicos

Los solicitantes que quedaron en lista de espera en las últimas campañas tendrán prioridad en la que acaba de comenzar

Los barquenses dispondrán de 30 nuevos compostores para sus residuos orgánicos

Los barquenses utilizan más de 200 compostores que fueron repartidos en las últimas campañas del Concello de O Barco para promocionar el compostaje doméstico. La cifra fue facilitada ayer por el alcalde, Alfredo García Rodríguez, coincidiendo con el anuncio de la incorporación de la población barquense a la primera iniciativa provincial que, en este sentido, promueve la Deputación Provincial de Ourense.

La iniciativa va dirigida a todos los concellos de la provincia, con la excepción de la ciudad de Ourense. "O obxectivo principal desta campaña é evitar botar ao lixo restos orgánicos que serven para crear compost de calidade, que pode ser empregado na horta ou no xardín, porque a reciclaxe destes residuos é un compromiso no que fai tempo que traballa o Concello de O Barco", manifestó el regidor barquense.

Los compostores no serán entregados a cualquiera. Las personas interesadas en sumarse en la campaña deben reunir una serie de requisitos, entre los cuales sobresalen la localización de su primera residencia, que debe pertenecer a un Concello de la provincia, con la excepción de Ourense. Además, deben disponer de un mínimo de 50 metros cuadrados de huerta o jardín.

En el caso barquense, son 30 los compostores que los promotores de la iniciativa entregarán a los vecinos. El Concello anunció que comenzarán a repartirse priorizando a aquellos solicitantes que no pudieron sumarse a las campañas anteriores. Todos ellos dan forma a una lista de espera de una decena de personas. 

En referencia al resto de recipientes, estos serán asignados "por estrito orde de entrada das solicitudes". En todo caso, los servicios municipales adelantaron que el número de beneficiarios podría no limitarse a 30, dependiendo, entre otros factores, de la demanda.

Los barquenses comenzaron a apostar por el compostaje en el año 2005, obedeciendo a una campaña municipal, desarrollándose iniciativas similares en 2008 y 2011. Con la elaboración de compost, además de difundir su uso como abono, se logra abaratar el coste del servicio de recogida de basura.