ADICCIONES

Se dispara la cifra de los casos de alcohólicos "compulsivos" en Valdeorras

El centro de tratamiento BEDA observó que este tipo de consumidores igualan ya a los diarios

Sesión informativa en el centro de tratamiento del alcoholismo de BEDA, en Ponferrada.
Sesión informativa en el centro de tratamiento del alcoholismo de BEDA, en Ponferrada.
Se dispara la cifra de los casos de alcohólicos "compulsivos" en Valdeorras

El número de consumidores compulsivos -aquellos que no beben diariamente pero que, si echan un trago, no pueden parar- se disparó en los últimos años. Lo detectaron los técnicos del centro de tratamiento de alcoholismo berciano BEDA, al que acude un sector de las familias valdeorresas que tienen este problema.

En 2014, el porcentaje de consumidores diarios registrado por Beda era del 82 %, siendo los bebedores compulsivos el 18 %. Estos dos grupos alcanzaron la misma proporción de un 45 % en 2017, según los datos que maneja BEDA. "Las cosas cambiaron. Los bebedores compulsivos llevan una vida normal pero cuando beben pierden el control. El problema es más complicado de ver, pues en el día a día son gente normal", explicó el trabajador social, Pablo Fernández.

Las conclusiones a las que llegan los técnicos del centro inciden "en la importancia de romper con el estigma que asocia la problemática del alcohol con una situación marginal. Como se puede observar, el perfil de paciente de BEDA es el de una persona totalmente integrada en la sociedad".

Esta situación de aparente normalidad no evita que el 71 % de quienes acuden a este centro de tratamiento también sean fumadores y consuman otras drogas, como cocaína y cannabis, el 22 %. A su vez, un 31 % fue consumidor, aunque ahora no las tome.

No es fácil abandonar el alcohol y las drogas. Esta dificultad se deduce al observar que el 52 % de quienes acuden a BEDA ya participaron antes en otros programas de tratamiento, bien por problemas de alcoholismo o por consumir otras sustancias.

A lo largo del pasado año 2017 fueron aproximadamente 350 las personas que acudieron a las distintas fases del programa que desarrolla el colectivo BEDA, que afecta tanto a pacientes como a familiares. En este mismo periodo, un centenar de afectados solicitó atención, iniciando el tratamiento el 60 %.

Los datos fueron facilitados por el centro de tratamiento del alcoholismo de Ponferrada, en cuya financiación colabora el Concello de O Barco. El año pasado le asignó una subvención de 3.000 euros, buscando ayudar a sufragar los costes de los tratamientos de los valdeorreses que acuden al centro. El propio concelleiro de Servizos Sociais, Igualdade e Sanidade, Orlando Saavedra Cantillana, anunció ayer que la colaboración continuará. "Es una entidad sin ánimo de lucro", afirmó.