CULTURA

EnBarcArte convierte en un museo al aire libre las calles y plazas de O Barco

Los ladrones robaron dos gatos chinos de una obra, ante el Concello

Dos personas contemplan una creación ubicada en la Praza do Concello.
Dos personas contemplan una creación ubicada en la Praza do Concello.
EnBarcArte convierte en un museo al aire libre las calles y plazas de O Barco

El desembarco de los artistas de EnBarcArte en las calles de O Barco despertaron la curiosidad y animaron los comentarios de la calle. Las obras de 12 creadores locales y madrileños están dando mucho que hablar en la calle y no solo por el hecho de que dos gatos chinos de una pieza ubicada en la Praza do Concello fuesen hurtados por los ladrones, el pasado fin de semana.

Liderado por Jorge Barredo, EnBarcArte sorprendió a los barquenses cuando estos se preparaban para afrontar con sus mejores galas las Festas do Cristo 2018. Las obras fueron ubicadas en los puntos donde pueden ser vistas por un mayor número de personas y estas pueden contemplar desde una creación elaborada con muebles -televisor incluido- y bombillas, hasta la citada pieza confeccionada con gatos chinos, colocados sobre cajas. También hay un pulpo de madera, que fue dejado en el centro de la Praza Maior, en tanto que varias figuras decoran la plaza de abastos. No faltan los relojes, estos adheridos al exterior del edificio de una relojería, ni las piezas colocadas sobre la orilla del río Sil, que pueden ser vistas por los bañistas, mientras toman el discreto sol de septiembre.


Museo abierto


El ideador de EnBarcArte, Jorge Barredo, advirtió durante la presentación que las creaciones nacieron con la idea de ser "efímeras", y su presencia en el centro de la villa desaparecerá en fecha próxima.

Tardará más en echarse en falta el mosaico de azulejos que el artista barquense Gerardo Rodríguez Ramos "Chere" confeccionó en el muro de la playa fluvial del Paseo do Malecón. El trabajo no lo hizo en solitario. Los cuatro peces que, desde esta semana, pueden contemplarse en esta área recreativa de la villa fueron obra de todo el pueblo. Todo aquél que quiso dejar su impronta pudo hacerlo, concentrando a una multitud de personas, deseosa de aportar su granito de arena.

O Barco es, estos días, un museo abierto a vecinos y visitantes, el propósito que se marcó la Concellaría de Cultura e Educación que dirige Margarida Pizcueta Barreiro cuando pensó en el programa de actividades del Cristo 2018.