ENTREVISTA

"Este hospital tiene una notable falta de anestesistas y traumatólogos"

Francisco Contreras San Feliciano es el gerente ejecutivo del Hospital Comarcal de Valdeorras

Francisco Contreras, en su despacho del hospital.
Francisco Contreras, en su despacho del hospital.
"Este hospital tiene una notable falta de anestesistas y traumatólogos"

El 22 de agosto, el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, presentó a Francisco Contreras San Feliciano como nuevo gerente ejecutivo del Hospital Comarcal Valdeorras. Llegó desde el Hospital del Bierzo, de Ponferrada, donde trabajó en la Unidad de Codificación Clínica.

¿Cómo fue su incorporación al Hospital Comarcal Valdeorras? ¿Le llamó la Consellería de Sanidade?

Se pusieron en contacto conmigo y, por mi currículo, mi experiencia en la gestión de los servicios de admisión, me interesó y empezamos el papeleo, las convocatorias en el DOG, la presentación del currículo, la selección.

Valdeorras y el Bierzo, desde donde viene, tienen muchos vínculos comunes. ¿También en sanidad?

La diferencia respecto a O Barco, en la sanidad pública reside en que el hospital de Ponferrada tiene 410 camas y es considerablemente mayor que el de Valdeorras, que tiene 100. La cartera de servicios de allí es muchísimo más amplia, tanto en el plano médico como el quirúrgico, que la de aquí. Sí que hay diferencia. En cuanto a la medicina privada, allí hay dos centros que, queramos o no, cubren una parte importante de la población.

¿La gestión sanitaria de la Junta de Castilla y León es distinta de la gallega?

Tal y como está estructurada la sanidad en Galicia, es distinta. A raíz de la nueva Lei de Saúde, que aprobó Galicia, cambió un poco respecto allí, en la estructura organizativa. Variaron las áreas y las zonas. Aquí, crearon las EOXI (estructuras organizativas de xestión integrada). En Castilla y León seguimos el criterio anterior y que en su día tuvo el Insalud. Seguimos con las áreas uniprovinciales, excepto dos provincias: León y Valladolid, que tienen dos. Luego están las zonas de salud.

¿Cómo influirá la polémica desaparición del área de salud de Valdeorras?

No conozco en profundidad como está funcionando, porque es muy reciente. Me cogió por sorpresa, porque me tuve que acoplar a la nueva estructura. En cuanto a la propia gestión, quiero entender que no va a constituir ningún recorte en ningún sentido. Es verdad que surgió la polémica de los hospitales comarcales. Yo creo que será al contrario. Puede beneficiar. Esa gestión integrada que se hace, en el caso de O Barco desde Ourense, beneficiará al paciente que carece de determinados servicios. Bien puede traerlos aquí o bien llevando al enfermo allí y se van a conseguir mejorar. Sí que se intenta acercar el servicio al paciente.

Hay quejas de que cada vez son más los pacientes valdeorreses que deben viajar a Ourense. ¿Es así?

No tengo datos exactos, pero sí que es verdad que desde Ourense intentan acercar al profesional para evitar que el paciente se desplace hasta allí.

¿Cómo encontró el Hospital Valdeorras?

Yo conocía el hospital desde hace 26 años. Tuve contacto con el que era jefe de admisión en O Barco, por un curso que hizo en Ponferrada, el doctor Luis Sánchez. Luego, tuve la oportunidad de venir en dos ocasiones. El Hospital lo conocía y la diferencia desde el que vengo es enorme. Este es un hospital que, a simple vista, parece más familiar, más nuestro.

¿Qué hay que mejorar?

Detecté que estamos faltos de especialistas en algunas especialidades. Es un problema general de todos los hospitales comarcales, más alejados de la ciudad o de determinadas zonas. El especialista cuesta y desde Ourense pretenden potenciar que vengan con algún incentivo, con una fidelización de esos profesionales.

¿En qué áreas hacen falta especialistas?

De las que, hasta ahora detecté, el área de anestesia. Tenemos que tener en cuenta que es un servicio central, del cual depende que se desarrolle o no la actividad quirúrgica. Sin anestesistas no se puede operar. Ahí hay falta de profesionales y también hay carencia en Traumatología. En el resto de quirúrgicos, que es lo que más vi hasta ahora, la demanda que hay creo que, inicialmente, está cubierta. Del resto de servicios médicos, hay profesionales que vienen un día o dos a la semana aquí, porque la demanda de la zona tampoco es tan grande como para mantener aquí un especialista. Poco a poco intentaremos solucionar esas posibles deficiencias que parece haber.

La existencia de varios geriátricos también influyen en el Hospital. ¿Cómo valora esta situación?

Desconozco las residencias de la zona, pero sí fue una de las cosas que me comentaron cuando vine. El número de residencias supone una carga enorme. Los pacientes son personas mayores, de edad avanzada. Dentro de la enorme edad media de esta zona. Además, esos enfermos son crónicos, pluripatológicos, que consumen y demandan mucha atención.

¿Habló con los trabajadores y sindicatos?

Una de las cosas que hice al día siguiente de estar aquí, fue recorrer el Hospital. Es pequeño, pero hay que conocerlo y visitar  todos los departamentos. Me presenté a la gente que estaba allí. Intenté verme con todos, presentarme y, poco a poco, entablar relación con ellos. Con la junta de personal tuve una presentación oficial y, hasta el momento, no tuvimos ninguna reunión.

¿La junta de personal le formuló alguna petición?

Inicialmente no. Hay una reunión mensual con la junta de personal y en agosto no hubo. La de septiembre será la primera a la que asistiré y, de momento, no hay ninguna reivindicación de los sindicatos ni de la junta de personal.