CAMINO A SANTIAGO

Rubiá le pierde la pista al peregrino

La señalización del Camiño de Inverno desaparece en el tramo de Quereño (Rubiá). En este pueblo, alguien lleva meses ocultando las señales que guían a los peregrinos, desorientándolos y entorpeciendo su viaje.

José Rúa y Asunción Arias, primero por la izquierda y en el centro, ayer, en O Barco.
José Rúa y Asunción Arias, primero por la izquierda y en el centro, ayer, en O Barco.
Rubiá le pierde la pista al peregrino

Los peregrinos que recorren el Camiño de Inverno corren el riesgo de perderse en el tramo de Quereño (Rubiá). Aquí, las flechas amarillas que marcan el trayecto a seguir desaparecen por la acción de desconocidos y obligan a los caminantes a recurrir a guías, o bien a buscar alguien que les indique por donde deben continuar.

Nadie se explica quién puede tener interés en cubrir con pintura blanca las flechas amarillas para volverlas invisibles. En el pueblo, fuentes vecinales no encuentran ningún sentido a la acción, por lo que deducen que es consecuencia de la "mala fe".

Tampoco entiende que sucede con las señales la Asociación de Amigos do Camiño de Santiago por Valdeorras. "É un misterio", comentó José Deogracias Rúa Pérez, directivo del colectivo que pinta y se ocupa de la conservación de estas señales del Camiño de Inverno. Explicó que la acción tendría sentido si alguien se beneficiase con ella. Esta circunstancia se da en otros puntos, donde empresarios deshonestos no tiene escrúpulos en variar los indicadores para llevar los peregrinos hacia su negocio. Pero en Quereño no hay. "Só hai un estanco. Non hai unha causa racional e levan case dous anos borrando as sinais", añadió.

La presidenta de la asociación, Asunción Arias Arias, anunció que el colectivo "investigará" qué misterio esconde Quereño.

Este es el caso más extraño de ocultación de los indicadores del camino que deben seguir los peregrinos, pero no el único. La asociación se desvive para que las peticiones que realizan a quienes organizan competiciones que afectan al trazado del Camiño de Inverno respeten las señales, algo que no siempre sucede. "Pedimos que se poñan flechas diferenciadas e que non pinten por enriba das amarelas. Ás veces, as pintan. Incluso, cando alguén fai unha obra non as restitúe ou non volve colocar un mollón", comentó.

Las deficiencias de la señalización de la senda llega a la asociación por dos vías principales, bien por los propios peregrinos o por las revisiones de los tramos, que realizan los propios socios.

Fueron estos mismos avisos los que condujeron a revisar una señal colocada en la rotonda de A Proba (O Barco). "Bastantes peregrinos teñen rematado nas vías do tren e non hai paso a nivel", comentó Asunción Arias. La vegetación suele cubrir el indicativo, confundiendo a quienes recorren el Camiño de Inverno, llevándolos a elegir la opción equivocada. Una vez que comprueban que la pista que recorren no conduce a ningún lugar, deben cruzar la vía para continuar.

Estas carencias en la señalización se dan en una ruta de peregrinación que va a más desde su oficialización por la Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria. Fue en agosto de 2016 y, desde entonces, el número de peregrinos no cesó de aumentar. Asunción Arias cuantificó en 4.700 los que la recorrieron en lo que va de año, explicó que la cifra no incluye los grupos y tambén discrepó con los datos de la Oficina del Peregrino, pues considera que no son reales.