SERVICIOS

Solo 13 personas al mes hacen uso del servicio "Bicibarco"

El reducido número de usuarios y los daños sufridos en las biclicletas amenazan con su retirada

Un piloto trasero roto, en el suelo, en la parada de la Praza de Andrés de Prada.
Un piloto trasero roto, en el suelo, en la parada de la Praza de Andrés de Prada.
Solo 13 personas al mes hacen uso del servicio "Bicibarco"

A lo largo de 2017, las bicicletas del servicio de préstamo municipal de O Barco "Bicibarco" fueron usadas en 161 ocasiones, lo que supone una media de 13 veces al mes. En lo que va de año 2018, únicamente las solicitaron dos veces. Las cifras son muy pobres, sobre todo al valorar un coste anual que alcanza los 3.600 euros más los gastos de mantenimiento, tal y como indicó la concelleira de Medio Ambiente, Diana Urdangaray Díaz.

Según los datos manejados por el citado departamento, el coste medio de cada servicio prestado por una de estas bicicletas se sitúa en casi 30 euros. Las cifras demuestran que el servicio no cuajó en una sociedad que, como sucede con la barquense, prefiere coger el coche para desplazarse por la villa o bien adquirir su propia bicicleta, aún a pesar de los 377 vecinos inscritos en "Bicibarco".

Al problema de los pocos usuarios hay que añadir el de los muchos desaprensivos que no tienen reparo en descargar su ira contra las bicicletas. Sillines y timbres robados, faros rotos o ruedas pinchadas son solo algunos de los desperfectos que el Concello se ve obligado a reparar.

Todos estos problemas fueron confirmados ayer por la concelleira. "Nos rouban de todo", confirmó. "Son poucos usuarios. Temos que darlle unha volta", dijo.

En la actualidad, las personas registradas en este programa, en cuya puesta en marcha, allá por 2010, colaboró el Instituto Energético de Galicia (Inega), tienen a su disposición 25 bicicletas, repartidas en cuatro puntos de la villa: Calabagueiros, Viloira, Praza de Andrés de Prada y barrio de San Roque.

El Concello de A Rúa también ofreció bicicletas en préstamo a sus vecinos. Fue hace años, antes de que la gran mayoría fueran dañadas por desconocidos. Ahora, el alcalde, Luis Fernández Gudiña, ya ni se plantea retomar el servicio.