VERANO

La conciliación multiplica la oferta de ocio infantil en el rural

Concellos, asociaciones y fundaciones ofrecen actividades de diferente temática y duración

Visita guiada por monjes al cenobio celanovés, de la mano de la Fundación Curros Enríquez.
Visita guiada por monjes al cenobio celanovés, de la mano de la Fundación Curros Enríquez.
La conciliación multiplica la oferta de ocio infantil en el rural

El verano es tiempo de diversión, tanto para grandes como para pequeños. Pero cuando el tiempo vacacional no es el mismo para padres e hijos, es necesario buscar alternativas que hagan más fácil la "conciliación" familiar. Son muchas y variadas las propuestas que se ofertan en los diferentes concellos de la provincia: cursos de inglés, talleres de cocina, manualidades, actividades acuáticas o mismo informática que permiten a los chavales aprender, jugando. 

Bajo esa premisa nació hace ya algunos años el programa municipal "Concilia Verán" en Allariz. Un proyecto lúdico de atención a la infancia que pone a disposición de los padres trabajadores alaricanos un servicio matutino de atención a niños entre 3 y 12 años a cargo de técnicos y monitores de tiempo libre. Otros concellos, como Bande, convierten la biblioteca en ludotecas veraniegas donde los niños juegan y se divierten bajo la premisa de fomentar la lectura. Lobios, Muíños o Entrimo también cuentan con su propia ludoteca los meses estivales. 

En la vecina Celanova, la Asociación Arraianos desarrolla durante todo el verano en el centro A Chaira de Amoroz actividades de ocio en la naturaleza adaptadas a las necesidades de las familias: por días, semanas, quincenas o meses. Otra asociación, Lirio do Xurés, ha iniciado este verano un programa de ocio educativo, "Verán Fantástic", los martes y jueves en la escuela de Ganceiros (Lobios). Para aquellos que busquen ocio las 24 horas, la Fundación Ramón Gonzáles Ferreiro ofrece campamentos de siete días de duración que persiguen que los menores entren en contacto con la naturaleza y el mundo rural. 

Y una propuesta para las mañanas de los viernes de julio y agosto en Celanova. La Fundación Curros Enríquez organiza visitas guiadas en las que los menores recorren las diferentes dependencias del Monasterio de San Rosendo siguiendo los pasos de dos monjes.