REPORTAJE

Los niños de Verín toman las calles

La actividades lúdicas organizadas por el Concello de Verín viran esta semana hacia la arquitectura; 130 niños de la zona toman literalmente la calle como forma de humanizar los espacios mediante el juego.

Parte de los niños integrantes del taller dirigido por Sandra González retratados con las cajas de cartón con las que reinterpretan el mundo urbano desde su perspectiva.
Parte de los niños integrantes del taller dirigido por Sandra González retratados con las cajas de cartón con las que reinterpretan el mundo urbano desde su perspectiva.
Los niños de Verín toman las calles

Al caer la tarde uno evoca a Vitruvio, que de arquitectura algo sabía, y aquella máxima constructiva de utilitas (comodidad o utilidad); venustas (belleza) y firmitas (solidez), como metas de la arquitectura clásica. Pensando hoy en las ciudades /pueblos que conocemos, de la tríade del romano le ha quedado lo justo, a veces ni eso. 

Me explico, dentro de las actividades veraniegas organizadas en Verín por el Concello, esta semana toca una pelín diferente, un taller de arquitectura programado para niños. Son 130, un grupo muy elevado, aun así muchos se han quedado fuera; toca visita. Sobre el terreno, unos se muestran indiferentes; otros, aburridos; algunos, desde la atalaya de la frontera de esa edad límite, hasta hacen el gamberro; también los hay –como en la vida misma- colaborativos y activos, que es lo que se busca.

Arquitectura y crisis
Junto a los monitores habituales de las actividades lúdicas de verano, Sandra González, joven arquitecta de O Carballiño y responsable de la iniciativa. Ella misma es reflejo de los tiempos. A Sandra, el remate de arquitectura le explotó entre las manos en plena crisis, “Tocoume saír da carreira en tempos de crise, e tiven que formarme, investigar, e seguir traballando”. Por ello es de esperar, que el veneno que conlleva la educación, en alguno de estos niños pueda surtir efecto.

 “Qué é o que me din conta nestes anos? Que o planeamento urbanístico non funciona, que é un argumento puramente económico, que xera o que ves, cidades incompletas, onde todos son coches; entonces decidín mudar a unha estratexia pensando no día de mañá, e aí está claro que os habitantes do día de mañá son os nenos”. Que las ciudades tienen su punto inhumano, que muestran en la actividad diaria su cara de perro, es una obviedad. Sin alejar demasiado la vista hacia atrás, en ella hemos visto conflictos de tráfico que han derivado en peleas, peatones que son atropellados a diario, velocidades por encima de las dispuestas. En ese aspecto, Sandra lo tiene claro, “o coche é un elemento secundario, o que importa realmente son as persoas, as cidades teñen que ser humanas”. 

Inocular estos principios a niños entre 4 y 14 años no es fácil. El lunes, fue un encuentro con el medio, los pequeños dibujaron los elementos más llamativos, muchos se decantaron por el Castillo de Monterrei, no está mal, “En Bertamiráns –dice- a maioría debuxaron o Carrefour, ou o Mercadona”; los mayores, ante la sorpresa de los vecinos de la villa, enmarcaron en un gran rectángulo aquellos aspectos arquitectónicos más llamativos. Al día siguiente los pequeños jugaron a crear una tercera dimensión en la bidimensionalidad de unas cintas; los otros, ocuparon plaza al lado del Colegio Amaro Refojo, donde tienen lugar las actividades de interior. El tercer día cortaron para ellos una de las calles. ¿A qué viene todo esto?, “se eles son conscientes de que a cidade é súa, o día de mañá poderán participar dela”. 

Rianxo, Bertamiráns, ahora Verín, luego A Pobra, Milladoiro, Mondoñedo… Son muchas las razones del porqué de un taller así, aunque la componenda sea lúdica; nada como aprender jugando, “O estudo da arquitectura no ensino –dice-, chega ata o gótico, e os exemplos son sempre de fóra”. En Verín los alumnos han destacado el Auditorio, el entorno de la iglesia de San Lázaro y la casa do Escudo, por algo se empieza, ¿o no?