RECICLAJE

"Basura R que R"

Explicamos la segunda de las tres erres en Ecología: reciclar

Todos debemos hacer frente a uno de los problemas más importantes que amenazan nuestro planeta en cuanto al medioambiente: los residuos urbanos. Cada uno, con pequeños gestos, desde nuestra propia casa, podemos impedir que la basura que generamos nos perjudique. Todo nuestro sistema de gestión de residuos se sostiene en las 3R: Reducir, Reciclar y Reutilizar. Aunque esa letra, tan de moda en Ecología, está presente en nuevos vocablos, como Repensar, Reparar, Recuperar. Para Reciclar bien lo primero que tenemos que poner en práctica es separar: clasificar nuestros residuos en nuestra casa para depositarlos en el contenedor correspondiente para su posterior reciclado. Y ahora, depositados esos residuos a una hora conveniente, vayamos de paseo por cualquier barrio de nuestro querido Ourense, explicando los contenedores que configuran nuestro paisaje urbano:

Contenedor amarillo: en él depositamos la Bolsa Amarilla: botellas de plástico que contuvieron líquido (refrescos, leche, agua mineral, aceite vegetal); botes de plástico grueso que contuvieron productos de aseo o limpieza, tales como lavavajillas, gel de baño, champú o suavizantes; latas de bebida y de conservas; bandejas de corcho blanco o porexpán; cartones de zumo, de vino, de leche; plásticos o films de envolver alimentos; redes de frutas y verduras… Depositar otros productos en este contenedor, tales como plásticos que no constituyan envases (juguetes, rotuladores, cepillos de dientes…) paralizarían la cadena de reciclaje.

Contenedor azul: Papel y cartón: periódicos y revistas, cajas de cartón, libros, papel de envolver…Atención: Papel y cartones sucios de grasa inutilizarían el reciclaje.

Iglú verde: Botellas, frascos y tarros de vidrio. Nunca se debe depositar corchos o vidrios especiales como pantallas de ordenadores o televisores.

Minicontenedor de pilas: Todo tipo de pilas; las que más contaminan son las llamadas de “botón” (audífonos, relojes o calculadoras). Una sola pila contamina unos 600.000 litros de agua.

Contenedor genérico: Residuos orgánicos y no reciclables.

Compostadores: sobre todo en nuestro entorno rural. Se depositan los restos orgánicos que, a humedad y temperatura adecuada, darán un abono de calidad para huertos y jardines.

RECICLAR

Todas las ciudades de nuestro país ponen a nuestra disposición contenedores donde podemos introducir cada residuo, ya sea orgánico, papel, plástico o vidrio. La cercanía de esos contenedores a nuestras casas ya no es un motivo para no reciclar. También existen puntos limpios donde llevar objetos como electrodomésticos o maderas (en Orense tenemos los de Vilar de Astrés al lado de la Protectora de Animales; y Santa Mariña, al lado del Cementerio Municipal). Países como Alemania y Suecia, conscientes de la importancia de reciclar, han puesto en práctica diversos métodos para incentivarlo (allí, por ejemplo, los supermercados devuelven el importe de latas o botellas de refrescos al despositarlos en el contenedor).

Cinco motivos por los que debemos reciclar:

1. Ahorro energético y lucha contra el cambio climático. Si reciclamos reducimos el trabajo de extracción, transporte y elaboración de nuevas materias primas, lo que conlleva una disminución importante del uso de la energía necesaria para llevar a cabo estos procesos. Es decir, que reciclar en casa supone ayudar al planeta y contribuir a luchar contra el cambio climático.

2. Menos materias primas. Si reciclamos el vidrio, el papel o el plástico ya no hay necesidad de hacer uso de tantas nuevas materias primas para fabricar productos. De este modo ahorraremos una cantidad importante de recursos naturales y conservaremos, entre otras cosas, nuestros bosques, los llamados pulmones del planeta, imprescindibles para generar el oxígeno necesario para purificar el aire que respiramos.

3. Fabricamos nuevos productos. A través del reciclaje se crean nuevos productos. Aunque nunca te hayas parado a pensarlo, hay objetos cotidianos que nacen a partir del reciclaje. Muchas cajas de zapatos tienen su origen en los tetrabriks, una llanta de neumático se puede fabricar con esas mismas latas de refresco que guardas en tu nevera, y ese forro polar que tanto te abriga se hace las botellas de plástico PET. 

4. Creación de puestos de trabajo. Reciclar en casa supone preservar el medio ambiente y algo tan importante como ayudar a la creación y al mantenimiento de puestos de trabajo. Porque el proceso de reciclaje de residuos necesita de empresas y personas trabajadoras que recojan los distintos materiales y los clasifiquen. 

5. Preservamos el medio ambiente. Si reciclamos, la industria contamina menos el aire al reducir la cantidad de emisiones de gases efecto invernadero, protegemos nuestros suelos porque los residuos van al lugar correspondiente y no se acumulan en las aguas de nuestros ríos y mares. Al usar los residuos orgánicos para el compostaje de nuestros jardines o cultivos, evitamos los fertilizantes químicos. También estamos protegiendo nuestros acuíferos y preservando el hábitat natural de muchas especies. 

¿Eras consciente de las consecuencias de un acto tan cotidiano como el reciclaje de los materiales que ya no utilizamos?