XORNAL ESCOLAR

Alimentación hipercalórica

El consumo de abundantes grasas y azúcares causa tanto obesidad infantil como caries

Alimentación hipercalórica

En la actualidad tanto la obesidad infantil como la caries se están convirtiendo en un problema de salud pública en nuestro país. La prevalencia de ambas enfermedades está aumentando a un ritmo alarmante y ambas están fuertemente asociadas a la alimentación.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) achaca el aumento mundial de sobrepeso y obesidad infantil a un cambio dietético mundial orientado hacia un aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos con abundantes grasas y azúcares, pero con escasas vitaminas, minerales y otros micronutrientes fundamentales. 
Es importante comer bien, pues eso repercutirá en nuestro organismo y en nuestra salud. Una breve serie de consejos os ayudarán a mantener una dieta equilibrada y sana

10 alimentos a evitar: 

Los diez alimentos a evitar: Yogures de beber, zumos envasados, alimentos envasados, bebidas chocolatadas, galletas, comida precocinada, refrescos, bebidas energéticas y bollería industrial.

10 alimentos diarios

Los diez alimentos de consumo diario: agua, verduras, frutas, legumbres, carne, pescado, frutos secos, lácteos naturales, cereales no industriales, aceite de oliva. Estos alimentos deberían formar parte de la dieta diaria tanto de un niño como de un adulto. 

Cada vez más, preocupa que la mayor parte de los alimentos preparados especialmente para niños lleven cantidades entorno a los 10-20gr de azúcar libre por 100ml. Cuando la dosis máxima recomendada por la OMS de azúcar libre de los 0 meses a los 2 años es de 0gr/diario y para mayores de 2 años no más de 25gr/diarios. Un ejemplo de esto son muchos de los yogures de beber, batidos o preparados de frutas, verduras y carnes indicados especialmente para la primera infancia. Al indicar que se trata de un producto especialmente preparado para niños lleva a pensar que se trata de un producto saludable para nuestro hijo. Además se nos presenta como un producto listo para llevar y consumir. De fácil manejo para el menor. Y si hablamos de caries la consistencia del alimento influye directamente en su aparición. Es importante tener en cuenta que cuanto más líquido y pegajoso sea el alimento más cariogénico es. 

A los dos años se establece el primer periodo crítico en la aparición de caries. Lo que llamamos ventana de susceptibilidad. Entre los 20 y los 36 meses es cuando aparecen los cuadros más severos de caries y están fuertemente asociados a unos malos hábitos de alimentación, a una higiene oral insuficiente y a una colonización bacteriana precoz.

Cualquier tipo de azúcar (industrial o natural) consumido con frecuencia, en presencia de bacterias, puede ocasionar caries. Cuanto mayor sea la frecuencia del picoteo o bebidas que no sean agua entre horas mayor es el riesgo de caries. 

 Para tener una boca sana

Los alimentos que ayudan a entrenar la masticación desde que hay dientes. Cuando hablamos de boca sana no solo nos referimos a que no haya caries. 
Cuando comemos participan en el acto de masticación diferentes músculos que deben entrenarse adecuadamente para que la boca crezca de forma armónica y no se produzcan problemas de mordida. Por ello es muy importante que los niños comiencen a masticar de manera progresiva en cuando comienzan a aparecer los primeros dientes. Y dejen los hábitos de succión, tanto nutritiva (biberón) y no nutritiva (chupete-dedo).

Meriendas saludables

Para meriendas y picoteos: Opta por: trozos de frutas, yogur natural, trozos de queso, pan integral, frutos secos. Siempre acompañado de agua.
Evita alimentos como:  Leche condensada, nata montada, dulce de leche, salsas precocinadas para enmascarar sabores. Cuando un niño se niega a comer determinado tipo de alimento muchos padres recuren a enmascarar la comida con salsas.  Es muy importante no añadir azúcares en forma de leche condesada, nata montada, dulce de leche, salsas de tomate, ya que estarás enmascarando el sabor original de los alimentos y acostumbrando el paladar del niño a sabores dulces. Si hacemos esto no podemos olvidar que muchas de las salsas envasadas llevan grandes cantidades de azúcares y valores nutricionales muy pobres. Lo que en un inicio era una comida casera y saludable se ha convertido en una alimentación más calórica y cariogénica.