¿DE QUÉ SE FALA?

Consecuencias de los incendios

Lamentablemente los incendios forestales siguen siendo una causa frecuente de destrucción de ecosistemas y aun así no cesan.

Los incendios forestales aumentan los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero y al cambio climático.
Los incendios forestales aumentan los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero y al cambio climático.
Consecuencias de los incendios

Son muchísimos los incendios forestales que se producen en un año y miles las hectáreas quemadas. Un incendio forestal, más si es descontrolado, puede arrasar todo a su paso, propagándose a gran distancia, sobrepasando ríos, carreteras y cortafuegos. En climas cálidos y secos son mayores las probabilidades de que sean devastadores.


CAUSAS
A veces, son provocados por el ser humano debido a una negligencia y otras veces se producen de forma natural, aunque estos últimos ocurren con muy poca frecuencia.
Los incendios naturales se producen por volcanes, rayos, combustión espontánea o chispas causadas por el desprendimiento de rocas.


Pero desgraciadamente, la mayoría de las veces, los incendios forestales comienzan por una negligencia humana: por pirómanos, por equipos que producen chispas, colillas de cigarrillos mal apagadas, fuegos desatendidos, quemas agrícolas,… 


SECUELAS
Los incendios forestales tienen diferentes efectos sobre el medio ambiente, dependiendo de su tamaño y frecuencia.


Cuando los incendios forestales son habituales en una zona en concreto, el impacto es catastrófico. Fundamentalmente se interrumpen los ciclos naturales de los bosques y desaparecen las especias nativas lo que implica a su vez la proliferación de especies invasoras.


Los incendios forestales aumentan los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero y al cambio climático. Además, generan cenizas y destruyen nutrientes. También erosionan el suelo por lo que favorecen las inundaciones y los corrimientos de tierra.


Las consecuencias de los incendios forestales afectan a todos los elementos de la naturaleza. 
Sobre la vegetación, un incendio puede tener efectos negativos, como la destrucción de todo tipo de plantas y árboles; además muchos de los árboles que sobreviven quedan debilitados, siendo más vulnerables a diversas plagas y enfermedades.


Sobre la vida animal, las consecuencias de los incendios forestales aún son más dramáticas. Además de las muertes de muchos animales, sus hábitats quedan totalmente destruidos acarreando la escasez de alimentos y la contaminación del agua, del suelo y del aire.


Inevitablemente, los incendios afectan a la calidad del suelo y producen la destrucción del paisaje, lo que afecta a la vida humana. 


El efecto sobre las aguas altera los ecosistemas de este medio, ya que se enturbian con las cenizas perturbando el desarrollo de plantas acuáticas y la respiración de los animales.


Por supuesto que los incendios forestales también causan efectos sobre la atmósfera debido a las altas emisiones de gases como dióxido de carbono, metano y monóxido de carbono, que contribuyen a incrementar el efecto invernadero.


Sus consecuencias todavía pueden ser mucho más trágicas si afectan a las poblaciones humanas; las personas pueden llegar a perder su vida, además de sus casas, sus animales y sus cultivos.
Es más que evidente de que los incendios son desastres ecológicos que tienen un efecto negativo en la naturaleza y en la economía de la zona.


Los incendios forestales están cambiando. Cada vez más convivimos con incendios de alta intensidad que sobrepasan los esfuerzos de los equipos de extinción. Basta con ver lo que sucede en Galicia todos los veranos. Muchas veces el fuego acaba cediendo cuando las condiciones meteorológicas dan una tregua.
Según Greenpeace, el cambio climático no es una causa de incendio, sin embargo sí que explica los cambios que se están produciendo en los nuevos incendios, empeorando las condiciones de inicio y de propagación. 
Ya no son nuevas las noticias de incendios descontrolados que llegan a suponer una amenaza a la población. Se da el caso en inumerables incendios del desalojo de muchas personas de sus casas por el riesgo que supone.


Queda claro que sus consecuencias son terribles pero los incendios no cesan, algo falla en nuestra sociedad cuando se repite la misma historia continuamente. A algunos no le afecta ver nuestros montes, colmenas, viñedos, castaños,…destruidos. Una auténtica pena para el paraíso gallego.