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Historia de la meteorología

¿Sabes cuál es el origen de la previsión del tiempo?

Historia de la meteorología

La humanidad siempre ha estado fascinada por todos los fenómenos relacionados con el cielo, claro está que se ha dedicado a su observación desde el inicio de los tiempos. Se puede decir que la meteorología comenzó desde el primer momento en que los hombres alzaban la vista al cielo para intentar descubrir signos del tiempo,  signos que se han ido acumulando y trasmitiendo oralmente generación tras generación. 

Exactamente no se podría determinar cuándo se inició esta ciencia; lo único claro es que es la que llega a un mayor número de personas a diario.


Historia


Cada noche, miles de millones de personas en todo el mundo nos sentamos frente al televisor para conocer la previsión del tiempo. Según sea el pronóstico luego planificamos nuestras actividades diarias en consecuencia. Pero, ¿cómo se genera el pronóstico del tiempo? 

En los tiempos bíblicos la previsión de las condiciones meteorológicas se basó únicamente en las observaciones del cielo. Este método de la simple observación se mantuvo hasta 1643 cuando el físico italiano Evangelista Torricelli inventó el barómetro.

Este sencillo dispositivo fue capaz de medir la presión del aire. Torricelli observó que había relación entre los cambios de presión del aire y los cambios en el clima. De hecho, comprobó que una disminución de la presión a menudo era la señal de que una tormenta se avecinaba. A su vez, también se empezó a medir la humedad del aire con la invención del higrómetro en 1644. Más tarde, en 1714, el físico alemán Daniel Fahrenheit desarrolló el termómetro de mercurio.

Con todo esto ahora sí que era posible medir con exactitud el tiempo. 

Fue en 1765 cuando comenzaron a hacerse mediciones diarias de la presión atmosférica, humedad, velocidad y dirección del viento. Esto fue hecho por primera vez por el científico francés Laurent Lavoisier, el cual afirmaba que ya se podía predecir el tiempo uno o dos días antes con bastante exactitud. Pero las cosas no fueron tan fáciles. En 1854 un buque de guerra francés y 38 buques mercantes se hundieron en una tormenta.

Al director del Observatorio de París se le pidió investigar el desastre. En el control de los registros meteorológicos se vio que la tormenta se había formado en realidad dos días antes de los hundimientos y había a arrasado a Europa desde el sudeste. Se descubrió que con un sistema de seguimiento del tiempo en el lugar, los barcos podrían haber sido advertidos del peligro próximo a ellos.

Como resultado de estos hallazgos se creó un servicio nacional en Francia de alerta de tormenta. Este hecho se reconoce como el inicio de la meteorología moderna.


Mapas


A mediados de 1800 todavía no existía una manera rápida de transferir los datos meteorológicos de un lugar a otro. A menudo, el dato de mal tiempo advertido llegaba después que el suceso. Esto fue hasta que Samuel Morse inventó el telégrafo eléctrico para permitir la transferencia rápida de información. La invención de Morse hizo posible para el Observatorio de París comenzar a publicar los primeros mapas modernos del tiempo.

A partir de entonces la adquisición de datos meteorológicos se hizo más y más compleja, al igual que los mapas meteorológicos resultantes. Los nuevos dispositivos gráficos se han desarrollado para transmitir más información. Se inventaron las isobaras, las isotermas y muchos otros símbolos para mostrar la dirección del viento y la fuerza, así como las líneas que representan el encuentro de masas de aire frío y caliente.


Actualidad


En el siglo XX se desarrollaron equipos meteorológicos más sofisticados que se mantienen en la actualidad. Hoy en día, las estaciones meteorológicas liberadas y colgadas a globos realizan los llamados radio sondeos. Éstos son instrumentos que pueden medir las condiciones atmosféricas y enviar por radio la información a la estación. Por supuesto, a las estaciones meteorológicas de hoy hay que sumarles también el uso del radar.

En 1960, se lanza  al espacio el primer satélite climático del mundo equipado con una cámara de televisión, lo que facilitará las predicciones. Hoy los satélites meteorológicos orbitan la Tierra de polo a polo permitiendo precisar el tiempo que va a hacer casi con total exactitud.