ESCOLA DE FAMILIAS

El masaje infantil, un regalo para toda la familia

Esta disciplina es un arte milenario practicado en Oriente e introducido en nuestra cultura occidental en la década de los 70.

Masaje a un bebé.
Masaje a un bebé.
El masaje infantil, un regalo para toda la familia

En nuestro programa Baby Nenoos, presentamos una serie de módulos formativos para desarrollar el potencial cognitivo, físico y emocional de los bebés de 0 a 2 años. Dentro de la eduación temprana, quizás, una de lás cosas que más puede ayudar a la mamá, al papá y al propio bebé desde su nacimiento es el masaje infantil, el contacto piel con piel. Además de muchos beneficios fisiológicos, es un trabajo maravilloso para generar un vínculo afectivo y emocianal entre los miembros de la familia. Los vínculos emocionales creados en la infancia, y no solo a través de esta técnica, son capaces de establecer una base de confianza, valor, fiabilidad, fé y amor durante toda la vida. 

Los bebés son pequeños seres humanos conscientes de lo que les rodea, que merecen ternura, respeto, seguridad y amor. Cuando un bebé llega al mundo, nos invaden un montón de dudas y preguntas, y a la vez las madres intuyen un sinfín de respuestas. Lo que toda madre y padre desea es que su hijo/a crezca feliz y sano. El masaje infantil es una experiencia dulce y amorosa que facilita el crecimiento armonioso con el bebé. El masaje infantil intensifica el amor en las relaciones entre niños/as y sus padres y tiene numerosos efectos beneficiosos sobre el bebé.

El masaje infantil, es un arte milenario practicado en Oriente e introducido en nuestra cultura occidental en la década de los 70. La técnica es sencilla de aplicar y combina la tradición hindú, la metodología sueca y la reflexología (para el masaje de los pies).


El tacto


Instintivamente, en el embarazo acariciamos nuestra barriga con una sonrisa llena de dulzura. Y esto no es un hecho casua. Cuando, por fin, tenemos a nuestro bebé posado en nuestro pecho después del parto, no podemos dejar de seguir acariciándolo, ahora piel con piel, intentando hacerles saber, sin palabras, que todo fue bien y que estaremos siempre a su lado ayudándole, escuchándole, comprendiéndole, respetándole y amándole. y todo esto a través de nuestras caricias.

Las caricias suaves y los contactos cutáneos mejoran el funcionamiento de casi todos los sistemas importantes (respiratorio, circulatorio, digestivo, excretor, nervioso y endocrino), cambiando drásticamente los patrones de comportamiento, reduciendo los umbrales de miedo, estrés y excitación, y aumentando la mansedumbre, amigabilidad y audacia. 

El tacto es un sentido imprescindible para nuestra vida. A través de él establecemos contacto con el entorno. Un ser humano puede vivir ciego, sordo, carecer totalmente de gusto y de olfato, pero no podría sobrevivir sin las múltiples funciones que realiza la piel.


El masaje infantil


El masaje infantil es un arte muy antiguo, milenario, aplicado a los bebés para estimular sus sentidos y nutrirles afectivamente, a través de la piel. Esta tradición fue relegada por las sociedades modernas, siendo utilizada solamente en las culturas que conservaron más el contacto con la naturaleza humana. Así se ha mantenido latente hasta que se ha podido recuperar para ayudarnos a satisfacer unas necesidades, consideradas básicas, que se cubren a través de la piel.

En Oriente su práctica está muy difundida; en China el masaje Tuina infantil se practica en los hospitales de medicina tradicional para tratar los trastornos comunes de la infancia como vómitos, fiebre, diarrea y convulsiones; y se utiliza a diario en jardines de infancia donde los niños se aplican masajes. En India, se practica desde el nacimiento del bebé el masaje tradicional, donde se masajea todo el cuerpo del bebé desnudo, con un aceite vegetal tibio, apoyando al bebé sobre las piernas de la madre.


Beneficios del masaje


Destaca, entre muchos otros, el incremento del apego y los lazos padres/hijos. Incrementa la confianza de los padres con la interacción conseguida con el masaje. Te enseña a aprender sobre tu bebé, niño o niña (sus necesidades y deseos).  Ayuda a la respiración profunda, calmando al sistema nervioso central.  Ayuda a la circulación sanguínea y linfática. Hidrata y tonifica la piel. Fortalece el sistema muscular. Aumenta la conciencia de las partes del cuerpo, a través de la aportación visual, táctil y propioceptiva. Ayuda y reduce la hipersensibilidad al tacto. Aumenta la función gastrointestinal. Proporciona relajación general para el niño/a y el cuidador/a, aliviando también estados de dolor. Disminuye el estrés del lactante. Promueve un mejor sueño al ayudar a la relajación y liberación de tensiones.