XORNAL ESCOLAR

¿Podemos aprender a través de nuestro cuerpo?

El movimiento es fundamental como parte del aprendizaje de los más pequeños

Dos niños jugando a las cometas.
Dos niños jugando a las cometas.
¿Podemos aprender a través de nuestro cuerpo?

Llega el tiempo estival, y los niños/as comienzan a reclamarnos más salidas al parque, más excursiones, y porque no, a los adultos también nos apetece salir del letargo de las estaciones que dejamos atrás. 

Somos mucho más que conocimiento. Para favorecer un aprendizaje y desarrollo integral tenemos que tener en cuenta este trinomio: mente, emociones y cuerpo. En Nenoos, está es la base de nuestra intervención educativa y planteamiento didáctico. Por este motivo, vamos a reflexionar sobre nuestros cuerpos y sobre la importancia de la inteligencia kinestésica. 

Robert Sylvester afirmaba que “tenemos un cerebro porque tenemos un sistema motor que nos permite alejarnos del peligro y acercarnos a las oportunidades”. La interacción entre mente y cuerpo es infinita, aún cuando estemos quietos en todo el cuerpo bulle el movimiento: Digerimos alimentos, los músculos y los pulmones se expanden y se contraen, el corazón late, la sangre fluye, etc...

El movimiento despierta y activa muchas de nuestras capacidades mentales, además de que integra y afianza la información y las experiencias nuevas en nuestras redes nerviosas.

Cada movimiento representa un evento sensorial y motor vinculado con la comprensión del mundo físico, del cual se derivan todos los nuevos aprendizajes. El movimiento de nuestra cabeza alinea los órganos de los sentidos según los estímulos ambientales que percibamos. Los movimientos de los ojos nos permiten definir las distancias, percibir las tres dimensiones y enfocar la mirada en letras pequeñas de una página. Los movimientos de las manos nos permiten tocar, jugar con el mundo y manipularlo de infinitas formas. Las estrucuturas musculares de nuestro cuerpo también memorizan cómo sentarnos, cómo ponernos de pie, caminar y correr; además de saber como es nuestra relación con el espacio y como movernos por él...hasta aprendemos a hacerlo de forma bella y estética.

El movimiento también hace posible que nuestro rostro y lenguaje no verbal exprese alegría, tristeza, ira o amor, a lo largo de toda nuestra vida.  Y para finalizar esta enumeración de la suma importancia del movimiento, hasta las letras y números tiene una secuencia de movimiento que a través de nuestra psicomotricidad fina aprendemos, memorizamos, integramos y hacemos nuestro dando lugar a nuestra escritura y completando el juego de aprendizaje a través del cuerpo. Autores/as como Howard Gardner, Rudolf Steiner, Maria Montessori, Glenn Doman, Paul Dennison defienden la importancia del movimiento en el campo del aprendizaje humano.


Más movimiento


Para el proceso de aprendizaje es esencial permitir a los niños explorar cada aspecto del movimiento y del equilibrio en su entorno. La sobrepotección y esa sensación de que los niños/as son de cristal les privará de un proceso de aprendizaje pleno. Las investigaciones demuestran que las actividades musculares, en especial los movimientos balanceados, coordinados o rítimicos, parecen estimular la producción de neurotrofinas (como la dopamina), sustancias naturales que fomentan el desarrollo de las células nerviosas existentes e incrementan el número de neuronas nuevas; siendo como sabemos, fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje. 

A medida que aprendemos y dominamos diferentes movimientos y habilidades, el cerebro va requieriendo menos energía y funciona con mayor eficiencia. 


Inteligencia kinestésica


Es la capacidad para usar el cuerpo en la expresión de ideas y sentimientos, así como también es la habilidad en las manos para transformar elementos. Incluye habilidades de coordinación, destreza, equilibrio, flexibilidad, fuerza y velocidad, como también la capacidad kinestésica y la percepción de medidas y volúmenes. Una alta capacidad kinestésica se manifiesta mayoritariamente en atletas, bailarinas, cirujanos/as y artesanos/as, entre otros. Aunque no solo habla de las habilidades físicas,  sino también de las habilidades intelectuales que se emplean en las aulas y los lugares de trabajo. Los cuentacuentos entretienen, los maestros enseñan, las científicas investigan, los enfermeros practican medicina, etc...todos ellos por medio de sus expresiones musculares del lenguaje, habla y gestos. Habilidad para usar los movimientos del cuerpo como medio de autoexpresión, por lo que esto envuelve un gran sentido de coordinación y tiempo. La habilidad de las manos para crear y manipular objetos físicos. El uso del cuerpo para actividades como balance, coordinación y deportes, destreza manual y habilidades manuales para actividades detalladas y trabajo minúsculo o, por ejemplo, la capacidad expresiva del cuerpo en forma rítmica e imitativa. 

Os invito a que valoremos la importancia del movimiento como: Canal para mitigar el cansacio cerebral, necesaria libertad de movimiento de nuestros alumnado durante las clases y de la necesidad de nuestros hijos/as de jugar en familia y explorar. Además de buscar y asesorarnos sobre  técnicas y pedagogías que utilizan el movimiento para optimizar las capacidades de aprendizaje. 

El trabajo psicomotor suele estar asociado a trastornos de aprendizaje, reeducación o diversidad funcional, pero la realidad es que todas y todos nos podemos ejercitar en patrones de movimiento que nos ayuden a que nuestro cerebro funcione más centrado, enfocado y con una mayor comunicación entre la parte izquierda y derecha del cuerpo.