LEB ORO

El COB, sin fe ni capacidad

Tau Castelló
Tau Castelló
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COB
COB
Jason Cain machaca ante la mirada de Orlov y Manzano. (PERIÓDICO MEDITERRÁNEO)
Jason Cain machaca ante la mirada de Orlov y Manzano. (PERIÓDICO MEDITERRÁNEO)
El COB, sin fe ni capacidad

El Río Ourense Termal encajó ayer su undécima derrota en doce encuentros disputados esta temporada, ante un Tau Castelló que sin ser un conjunto brillante sacó de la pista a un equipo que no puede más, tanto anímicamente como a nivel de juego.

Un Club Ourense Baloncesto que ya no sabe a lo que juega, que vive de acciones aisladas de alguno de sus jugadores y que se desangra cada vez más rápido en los encuentros.

Ayer, en la mañana de Castellón, más de lo mismo. No hay más. De nuevo, un COB que lo intentó en los primeros minutos con ahínco, con ganas pero sin capacidad. Si en las primeras jornadas hablar de buen juego consolaba, ahora mismo ya ni eso está presente en el baloncesto ourensano.

Visiblemente inferiores en el rebote defensivo y superados en defensa por jugadores como Kyle Rowley, que se convirtió en un coloso dentro de la zona, los chicos de García de Vitoria sobrevivieron al primer acto gracias a los buenos minutos de un Johnson demasiado solo.

Tampoco el debut de Jansen, con solo un entreno completo con sus compañeros cambió las cosas, no se pueden pedir milagros a estas alturas.

Dos triples, uno de Kohs y otro de Ahonen, sumado a una canasta de Trist, sirvieron para dejar el primer parcial en 23-20.

Un 8-2 de inicio en el segundo cuarto definió el resto del partido. Brazos abajo, la cabeza pesa mucho más que el cansancio. El COB comenzó a diluirse con el paso de los minutos, Cain hizo acto de presencia y pronto la renta se situó en los diez puntos. Breve esfuerzo de remontada con un García de Vitoria desesperado y golpe final, nuevo parcial y 16 abajo al descanso, 49-33.

Demasiados errores en defensa, demasiados rebotes concedidos al rival y miedos muy grandes.

La segunda mitad, un trámite

Resulta duro, pero la segunda mitad duró hasta donde el Castellón quiso llegar. 

De nuevo el rival de los ourensanos abrió la brecha hasta los 20 puntos y se dedicó a medir los tempos, consciente de que el rival estaba K.O., como lleva el último mes de competición.

Un Ourense que sumó a base de tiros libres y arranques de orgullo de algunos de su jugadores. Demasiado poco para un equipo que necesita volver a creer en si mismo. 

Mediado el tercer acto, Gatell puso la máxima del encuentro hasta ese momento, 24 puntos de ventaja que se quedaron en 20 a falta de diez minutos por disputar.

El último acto no tuvo demasiada ciencia, más que la lógica de un Castellón que sintiéndose ganador bajó el ritmo ante un deshecho Rio Ourense Termal.

Al final 18 puntos de desventaja que suponen la undécima derrota de un equipo que no puede más y al que no se le puede achacar mala actitud, sencillamente con lo que hay no llega para ganar en esta competición.

Una plantilla y cuerpo técnico que no puede resistir más una situación que ha llegado a un límite insostenible, el que marca la clasificación y los datos que lo convierten en el peor COB de la historia.

No es una cuestión de trabajo porque eso no se cuestiona. Es una cuestión de nivel y experiencia. El Rio Ourense Termal necesita incorporar jugadores de peso y con capacidad para revertir la situación con la misma celeridad que se hunde en la clasificación de la LEB Oro. La salvación un poco más lejos.

El COB vuelve al Pazo el próximo domingo, el rival, Palencia.