LEB ORO

Al COB se le escapó de las manos el triunfo en Palencia

PRAT
Palencia
74
72
COB
COB
Davis Rozitis trata de taponar un lanzamiento del pívot del Palencia Ruffin.
Davis Rozitis trata de taponar un lanzamiento del pívot del Palencia Ruffin.
Al COB se le escapó de las manos el triunfo en Palencia

El Río Ourense Termal clarificó su objetivo en Palencia. Se despidió del sueño del play off de ascenso a la Liga ACB y se obliga a pelear todavía por sellar la permanencia. A regañadientes, con la impotencia del que ha tenido en la mano el billete para otro viaje. Con la tranquilidad del que seguirá siendo elogiable en cuanto llega a un destino menos pomposo, pero más realista. El que se puede permitir.

Después de dos meses idílicos ha sonado un despertador tan cruel como lógico. El COB encadena tres derrotas con mucho que analizar en su debe. La pereza del primer cuarto en Melilla, del arranque de la segunda mitad ante el Castellón y del primer y tercer cuarto de ayer lo han condenado. Todo lo demás confirma la enorme progresión de su juego. La de un equipo capaz de mandar en el marcador y de tener siempre opciones de victoria pese a estar peleado con el aro. Contra el Castellón llegó a encadenar 18 triples fallados consecutivos. En Palencia, diez. En total, 6 de 41. Un lastre demoledor y que obliga a hacer muchas cosas bien para equilibrarlo. Y el COB las hace.


Dominio interior


Esta vez dominó la zona en los dos primeros cuartos. A las primeras de cambio ya confirmó que ni Uzas ni Zamora tenían el día. Sin pestañear recurrió a Rozitis primero y a Trist después para acabar con el problema. 14 puntos el letón y 10 el australiano de camino al vestuario. Todo el juego interior local, 8 puntos y de ellos cuatro en la zona.

El COB había taponado su mal inicio defensivo (17-10 en el minuto 5) y pasado a dominar un partido sin posibilidad de camuflaje. En el cuerpo a cuerpo individual y táctico había respondido a un rival con más recursos. 35-41 al descanso.

En el tercer cuarto, como en el primero, volvió a regalar la defensa. Primero concediendo tiros liberados y luego segundas opciones.  Un castigo doloroso (18-3), pero no decisivo (53-44). Otra vez recondujo el partido apretando los dientes y confiando en lo entrenado.

Ahonen y Johnson asumieron más tiros y Ndoye recuperó alguno de los muchos tiros que no entraron. El Palencia ya había taponado la grieta que tenía en la zona, pero el COB se agarró al partido desde la confianza, buscando siempre buenas opciones aunque el acierto nunca fuese ni siquiera aceptable.

A la que entraron los triples se volvió a enganchar. Dos fallos en tiros cómodos de Trist retrasaron una remontada que llegó con un triple de Ahonen, uno afortunado de Manzano y cuatro buenas defensas consecutivas (68-70 primero y 70-72 dos ataques después ya en el último minuto).


Regalos finales


Y ahí el COB no supo ganar el partido. Regaló dos rebotes defensivo que olían a sentencia y tuvo la posesión para ganar el partido con la prórroga asegurada. Con 12 segundos por jugar y el partido empatado (72-72) Zamora perdió el balón y amplió su error cometiendo una falta sobre Quique Garrido. El base anotó un tiro libre, Zamora volvió a perder la pelota ya entre la desesperación y la rabia y Cvetinovic selló el marcador otra vez desde el tiro libre.

Un partido con errores graves, pero también con méritos de sobra para pensar que la victoria que falta para confirmar la permanencia no puede escaparse en las cuatro jornadas que quedan. Empezando contra el Manresa. Quizá hoy sepa a poco, pero cuando acabe la liga sonará a gesta tan plausible como las de los nueve equipos que jueguen por el ascenso. El COB ha demostrado que puede jugar tan bien como ellos. Incluso cuando ha perdido. Como ayer.