BALONCESTO

La diferencia entre ganar o descomponerse lentamente

Ayer los jugadores del COB fueron esos seres minúsculos, superados por un rival que apenas hizo esfuerzo por ganar.

Los jugadores del COB saludando a la afición al final del partido.
Los jugadores del COB saludando a la afición al final del partido.
La diferencia entre ganar o descomponerse lentamente

Todos hemos tenido la sensación de ser pequeños, de sentirnos superados por una situación que en muchas ocasiones no somos capaces de controlar.

¿Quién no guarda en su cabeza algún momento en el que se imagina menudo e insignificante. Alguien sin capacidad de reacción ante lo que se viene?

Ayer los jugadores del COB fueron esos seres minúsculos, superados por un rival que apenas hizo esfuerzo por ganar. Ahogados por sus miedos, atenezados por los nervios y maniatados por una racha de derrotas demasiado dura para un grupo de jugadores muy joven al que jamás se le podrá achacar falta de actitud. No es cuestión de ganas, es de experiencia.

Esa capacidad de entender cómo solventar una situación límite (que en el deporte de élite se compra con dinero) es lo que marca la diferencia, lo que al final supone ganar un partido por inercia o descomponerse lentamente como un azucarillo en un vaso de agua.

No es momento de poner el dedo en actitudes y marcar, eso es lo fácil. Es turno de encontrar esa pieza o piezas que den sentido a un proyecto que corre riesgo de desmoronarse.

Toca plantarse en el tablero del mercado y mover ficha, el tiempo se acaba.