BALONCESTO

Derrota del COB por su propio peso

El Río Ourense Termal pagó la falta de intensidad de los primeros 25 minutos y cayó en el Pazo ante el Castellón rompiendo su buena racha de resultados

Watson deja una bandeja ante el Castellón en el Paco Paz. (JOSÉ PAZ)
Watson deja una bandeja ante el Castellón en el Paco Paz. (JOSÉ PAZ)
Derrota del COB por su propio peso
COB 72-82 TAU Castellón

 

Al Río Ourense Termal lo tumbó la Ley de la Gravedad. Después de dos meses encadenando victorias, subiendo peldaños en la clasificación y ganando partidos donde la igualdad es máxima se acabó imponiendo la física. El base del Castellón, Evaldas Zabas, hizo de Newton para redirigir al COB a un realidad menos agradable pero más reconocible. El lituano anotó 24 puntos y marcó la diferencia en un partido que bien pudo acabar como los anteriores, pero en el que no apareció el tiro salvador, el detalle puntual o la defensa heróica que cambiase el sino.

El peso del rival fue suficiente para arrinconar al COB, pero no más que en situaciones anteriores. Perdían por 16 lo locales mediado el tercer cuarto. Un equipo, el ourensano, subido (por méritos propios) en el pedestal de la LEB Oro y condescendiente con un rival que no es inferior en nada excepto en resultados. Un error grave y reconocido tras el partido.

Al COB le faltó hambre. Se mantuvo en partido en la primera mitad sin apretar nunca en defensa. Dejando al Castellón jugar cómodo lejos del aro (8 triples), pero sin verse nunca exigido en el marcador (36-39) gracias a los detalles puntuales de Ott, Zamora y Rozitis.

Tras el descanso no mejoró la actitud y el castigó llegó en tromba. Zabas clavó 8 puntos seguidos y la ventaja se fue hasta los 16 en cinco minutos (42-58) tras revelador parcial de 2-17.

Fue despertador para un COB que llegó a tiempo, pero con castigo a la soberbia anterior. Esta vez no.


Remontada incompleta


Masters, Zamora, Ott, Watson y Rozitis. Un quintero sin relevos durante 14 minutos. Suficiente para evitar el descabelló ante del último cuarto (51-60) y para igualar el partido con todavía cinco minutos por jugar (64-64).

Para entonces el Pazo ya se había metido en el partido, Zamora estaba fundido, Ott peleado con el mundo y García de Vitoria convencido de triunfar o claudicar con los mismos, aunque ya no hubiese lucidez alguna en los ataques y faltase  contundencia en defensa.

Zabas llegó liberado a un tiro exterior, Rozitis concedió dos canasta bajo el aro y Zamora falló dos tiros con la canasta ya más alta y más lejana de los habitual.

Una derrota dolorosa, pero que también debería servir para valorar todas las victorias anteriores y la dificultad del objetivo por el que pelea un COB que también puede permitirse borrones. Solo faltaría.