LEB ORO

El COB vuela hacia el play off

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COB
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Cáceres
Cáceres
Los jugadores del COB celebran la victoria ante el Cáceres.
Los jugadores del COB celebran la victoria ante el Cáceres.
El COB vuela hacia el play off

Sexta victoria consecutiva y undécima en doce jornadas. Un festival sin descanso que tiene al Río Ourense Termal como telonero y también como cabeza de cartel. Un monopolio que conduce a la euforia y a la ilusión a un Pazo que se ha rendido al equipo más evolucionado que se recuerda en una misma temporada. Quizá al que más mérito tenga aunque su puesto en la clasificación no sea tan brillante como alguno anterior. Una racha sin precedentes y que obliga al elogio diario. Es el equipo más en forma de la LEB Oro.

Le quedan siete jornadas para hacer lo que considere. El respeto y el orgullo de sus aficionados ya lo tiene asegurado. Tras ganar al Cáceres tiene la permanencia en el bolsillo y la invitación a seguir soñando ya sin presión, pero con la misma ambición que lo ha llevado hasta este punto. Con la fuerza que le da el haber salido de la nada por méritos propios. Con la seguridad del que se ha demostrado a sí mismo que no ha habido casualidad en ninguna de sus victorias. Un COB que gana indiscriminadamente a los que sufren por abajo y a los que presumen por arriba.

También a los de en medio. Como un Cáceres que hizo méritos para salir del Pazo con la cabeza alta, pero que nunca fue rival. Malvivió los dos primeros cuartos y tuvo que hincar la rodilla en el tercero. Porque ahora el COB tiene la contundencia del que se sabe ganador. Mandó mientras el físico del rival aguantó y lo empequeñeció en cuanto olió la sangre.

Otra vez sin monólogos ni dependencias. Johnson y Ahonen compitieron en acierto y Zamora volvió a estar un paso por encima de todos en lectura de juego, toma de decisiones y ejecución. Manzano lo hizo todo bien, Rozitis cumplió en plano y abrumó en cuando se puso de puntillas; Ndoye sumó, Trist multiplicó y los más jóvenes se repartieron las migajas. Hubo para todos, como ha ido pasado en las últimas jornadas, las que han ido transformado al COB hasta dejarlo ya en equipo de play off.

Ayer peleaba por la permanencia y la consiguió. Lo celebró con una cerveza por barba (es la tradición), pero salió del vestuario pensando ya en Melilla. Jugará por el ascenso o no, pero está claro que va a pelear por ello. Perderá partidos, seguro, pero a día hoy cuesta pensar en varios rivales que puedan conseguirlo. Y tres veces en cinco partidos más aún.