BALONCESTO

Gómez: "Hay que morder"

El técnico del filial del Club Ourense Baloncesto habla de las posibilidades de su equipo de lograr la permanencia

El técnico del filial del COB, Alberto Gómez, durante la disputa del encuentro ante el Chantada.
El técnico del filial del COB, Alberto Gómez, durante la disputa del encuentro ante el Chantada.
Gómez: "Hay que morder"

Dos jornadas para terminar la competición en la Liga EBA y las opciones de permanencia del filial del Club Ourense Baloncesto permanecen intactas.

Después del varapalo que supuso caer hace dos fines de semana frente a un rival directo, el Rosalía de Santiago, el conjunto que entrena Alberto Gómez dio un golpe en la mesa al imponerse con contundencia a uno de los equipos de la zona alta de la tabla, el Chantada.

En un año en el que descenderán el 45% de los equipos de la competición, los ourensanos se encuentran en el filo de la navaja. Ahora mismo ocupan el sexto lugar por la cola, que les permitiría seguir un año más en la Liga EBA.

A pesar de lo positivo de la situación, el técnico del conjunto ourensano no se confía y como siempre, habla claro de la situación. El próximo rival, Culleredo ya está descendido pero eso no significa nada para Gómez ya que "es su último partido como local en la Liga EBA y al final también supone una motivación. Culleredo es una cancha en la que siempre hay mucho público y te aseguro que van a apretar como hacen todos los equipos, los que están descendidos y los que no. Al final cuando saltas a la cancha lo que quieres es ganar, estar descendido o no es algo que no tiene incidencia".

La presión por lograr el objetivo sí es algo que tiene presente el entrenador ourensano, que afirma que "tenemos que salir a morder al campo. Somos conscientes de la presión que tenemos, pero tenemos que canalizarla a nuestro favor. Si bien en el partido contra Rosalía hicimos muchas cosas mal, en el que jugamos contra Chantada los revertimos y fuimos capaces de lograr una victoria muy importante".

El pasado sábado con poca rotación, algo que fue producto "del buen trabajo que realizaron los jugadores que estuvieron en la cancha. Lo que estaban haciendo funcionaba y no tenía sentido cambiar. Quizá en el próximo encuentro jueguen todos, es algo que depende del partido".

Y sobre las posibilidades de permanencia, más realismo. "La verdad es que no pierdo el tiempo en hacer cuentas porque en cualquier momento todo puede saltar por los aires. Si te soy sincero, ni siquiera pienso en el próximo partido. Nosotros vamos entrenamiento a entrenamiento intentando aprovecharlo todo para terminar la competición con las mejores sensaciones posibles y disfrutando. Lo que sí tengo clarísimo es que tenemos que ganar este fin de semana para por lo menos depender de nosotros mismos en la última jornada".