CRÓNICA

El COB es un muerto en vida

COB
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Palencia
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Cvetinovic machaca el aro del COB ante Dan Trist.
Cvetinovic machaca el aro del COB ante Dan Trist.
El COB es un muerto en vida

El COB confirmó una vez más todos los síntomas de semanas anteriores. Dejó claras las muchas limitaciones que lo tienen aislado en el pozo de la clasificación y también las pocas virtudes que pueden ayudarle a ganar partidos a poco que los anhelados refuerzos equilibren el equipo.

Regaló la primera mitad y lo pagó con la derrota. Un equipo sin agresividad, miedoso, espeso en cada jugada ofensiva. Un juguete sencillo de manejar para un rival también justito de baloncesto, pero sí de experiencia y calidad para no desaprovechar el regalo.

Los primeros 20 minutos fueron similares a lo sufridos la semana pasada en Castellón, pero esta vez con el agravante de ser en el Pazo. Un pabellón al que este club esta dejando cada semanas más vacío. La temporada no solo condena al primer equipo al descenso a la LEB Plata si no que devuelve al club a los peores años en cuando a respaldo social.

La imagen de ayer fue penosa. Con el palco vacío, las gradas desiertas y el equipo sin rumbo alguno. Una día para no dejar pasar y tomar medidas urgentes en todos los aspectos si es que a alguien le importa el COB y no solo cuando toca sacarse fotos los días de éxitos.

La grada y el palco fueron a juego con un equipo sin más vueltas que darle. Con fichajes, por muy buenos que sean, se antoja complicado pensar en evitar el descenso. Sin ellos, o si no marcan diferencias, lo que queda de temporada será muy complicada de digerir.

Hacen falta puntos y criterio en el perímetro y una referencia de verdad en el juego interior. Sin ellos el COB sufrió para anotar cada canasta en la primera mitad. Un desastre continúo de ataques que llegaban a los últimos segundos de posesión sin ventaja ni criterio alguno. Nueve canastas en juego en toda la primera mitad y 25 puntos en total (25-48).

Reacción

En la segunda mejoró el COB. A medias entre la falta de presión por un partido ya decido y un rival sin exigencia alguna. 

En ese panorama el COB ganó en frescura. Fue más vertical en ataque y, sobre todo, más intenso en defensa. Cuando se olvidaron del marcador, los ourensanos se fueron encontrando más cómodos. Primero, en el tercer cuarto, con un parcial de 14-3 (39-53) y luego, en el último, con uno de 12-4 (65-68) que le dio incluso opciones de victoria. Sin nivel para soñar con nada, pero al menos con dignidad para intentar ganar el partido.

Un COB capaz de recortar 24 puntos de desventaja en la segunda mitad, pero al que le faltó limar el último, el verdaderamente importante. Jordi Grimau no falló y desde los tiros libres enterró un poco más a un COB que está muerto en vida. Falta saber el tiempo que le queda.